Por suba de importaciones, cerró la única fábrica nacional de llantas

La firma Mefro Wheels estaba en el país desde hace más de 60 años. El alto costo de la producción nacional y el aumento de la importación de productos similares más baratos, hizo que cerrara sus puertas.
Miércoles 15 de febrero de 2017

Mefro Wheels - Fábrica de llantas

 

La fábrica de llantas Mefro Wheels, única en su clase de la Argentina, despidió a 170 trabajadores que aceptaron el 60 por ciento de la indemnización ofrecida por la empresa.

 

Los trabajadores cumplieron hoy con su última jornada laboral en la planta ubicada en Ovidio Lagos al 440, al sudoeste de esta ciudad, mientras se lleva a cabo el concurso de acreedores por parte de la firma que cierra sus puertas.

 

Los dirigentes gremiales han hecho directamente responsables del cierre de la firma a la desmedida apertura de importaciones de productos similares.

 

Pablo Cerra,  representante legal de la seccional Rosario de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), dijo hoy que "los trabajadores acordaron aceptar el 60% de indemnización, que no es lo que corresponde. La empresa alemana se está portando mal con ellos".

 


"No hay vuelta atrás, ya que la última posibilidad que barajaban quedó caída ayer. Todo esto se decidió en una asamblea, donde los empleados entendieron que la conflictiva situación no tendría solución. De esta manera, se aceptará el pago por indemnización que llega desde Alemania y que los recursos que ingresen por la entrega de pedidos a las terminales se destinen a cancelar la deuda salarial", también aseguró.

 


Por su lado, Luis Contigiani, ministro de Producción de la provincia de Santa Fe, sostuvo que "la fábrica cierra por una cuestión de balance frente a sus accionistas en algún lugar del mundo. El Gobierno nacional no se involucró".

 

Así mismo, los trabajadores de la firma que cobraron el último sueldo en el pasado mes de diciembre, mantendrán distintos turnos dentro de la instalaciones de la empresa con el objetivo de custodiar la maquinaria y distribuir el dinero que pudiera llegar a ingresar por las ventas de llantas en el mercado local, para poder cubrir de ese modo los salarios atrasados.