La soja, en baja: sumó su octava caída consecutiva

Los contratos más activos cerraron a u$s 366,7 la tonelada, un nuevo mínimo para los últimos cinco meses de operación.
Jueves 16 de marzo de 2017

Cosecha de soja

La soja terminó nuevamente en baja en el mercado de Chicago, por lo que marcó su octavo día consecutivo en retracción.

 

El nuevo declive se produce ante la presión que ejerce la cosecha en América del Sur, en particular Brasil y Paraguay, sobre la oferta global de la oleaginosa. A su vez, se sumaron nuevos datos negativos para el poroto estadounidense.

 

Los contratos más activos, mayo ‘17, cerraron a u$s 366,7 la tonelada, un nuevo mínimo para los últimos cinco meses de operación.

 

La Asociación de Procesadores de Oleaginosas norteamericana informó que la molienda de soja durante febrero alcanzó a 3,88 millones de toneladas, 11,2% menos que en enero y 2,5% por debajo del nivel alcanzado en el segundo mes de 2016.

 

La menor actividad en las fábricas norteamericanas estuvo relacionada con la baja que el mes pasado registraron los precios de los subproductos de la oleaginosa.

 

Los resultados difundidos por Nopa fueron inferiores a los que esperaba el mercado, por lo que la recuperación que esbozaban los futuros de la oleaginosa en las horas previas al reporte se borró de golpe y, aunque leve, volvió a moverse hacia abajo.

 

Los analistas consideran que la tendencia bajista llegó para quedarse dado el abundante suministro global de soja. Eso porque la cosecha récord de Brasil, estimada en 108 millones de toneladas, sigue avanzando a paso firme, Paraguay ya completó dos tercios del total de la trilla sojera, y Argentina empieza en estos días a volcar su producción al circuito comercial con una producción que se estima mayor a la prevista tras las inundaciones y sequía que afectaron el fin de la siembra en enero pasado.

 

Otros analistas señalan que hay que prestar atención a lo que sucede en algunos puertos de Brasil, donde los estibadores comenzaron a realizar medidas de fuerza, que pueden complicar la carga de la oleaginosa, demorar la partida de buques y tener un impacto alcista, aunque cortoplacista, para los precios internacionales.