Hugo Sigman: "Así, no creo que la Argentina pueda recibir nuevas inversiones"

El mega empresario argentino, muy reconocido en el exterior, disertó ante colegas y otras personalidades, hablando sobre las perspectivas de Argentina.
Jueves 16 de marzo de 2017

Hugo Sigman

 

Hugo Sigman es un importante empresario argentino, pero al mismo tiempo muestra un costado que no es tan habitual entre los hombres fuertes de negocio en nuestro país.

 

Sigman es médico psiquiatra y en 1977, tras escapar de la dictadura argentina, tuvo su primer acierto junto a su mujer, la bioquímica Silvia Gold; cuando ambos fundaron Chemo, un laboratorio de investigación, desarrollo y producción de medicamentos que introdujo una mirada novedosa al mercado que unía a la medicina y a la psicología.

 

El resultado -para ellos y otros- fue un gran éxito: medicamentos de alta calidad a un precio accesible.

 

Cuatro décadas después, las firmas y empresas de Sigman son operativas en 40 países y en distintos rubros de la economía produciendo medicamentos, vacunas y productos biotecnológicos para uso humano y veterinario. Impulsan tratamientos innovadores para el cáncer, editan libros, revistas y películas –estuvieron detrás de la taquillera Relatos Salvajes– y desarrollan actividades agropecuarias y forestales con un celoso apego por el cuidado de tierras y bosques.

 

En ese contexto, Sigman es una palabra autorizada para explayarse sobre la actual realidad económica de la Argentina.

 

"Así como está, no creo que por ahora el país pueda recibir nuevas inversiones", comenzó Sigman ante empresarios como José Urtubey, George Mandelmbaum y José Cartellone; y también ex embajadores como Ginés González García, Jorge Arguello y Fernando Petrella, entre los más destacados.

 

Y luego continuño: "Las inversiones llegan cuando hay mercado interno o cuando existen condiciones para ser competitivos en las exportaciones. Eso en la Argentina solo se cumple en el campo".

 

"El mejor estímulo para la inversión extranjera es que los empresarios argentinos inviertan. Hay muchos proyectos de inversión, pero el país no tiene un plan estratégico y de desarrollo. El gobierno anterior tuvo un relato. Al actual le falta contar un sueño", aseguró finalmente Sigman.