Carta de un fan al Indio Solari: "Los que formamos parte de esto sabemos lo que es"

A una semana del trágico recital que terminó con dos muertes y una investigación que intenta determinar un sin fin de irregularidades en cuanto a la organización del evento, llegó a Canal 26 una carta anónima que escribió un fanático del Indio que presenció el recital el pasado 11 de marzo en Olavarría.
Lunes 20 de marzo de 2017

Carta del fan del Indio - Canal 26

En el programa "Cuestionados " que se emite los domingos a partir de las 20 horas por Canal 26 se dio a conocer la carta del fan anónimo del Indio Solari que participó del Show el pasado fin de semana donde resultaron fallecidas dos personas.

Carta del fan del Indio - Canal 26

 

Esta es la carta completa:

 

Una sola cosa puede llevarme a escribir estas palabras, y es no haber escuchado a nadie decir algo distinto a todo lo que se habló estos días. No soy escritor, no soy periodista, no soy músico; y muy probablemente mi opinión se pierda entre miles de otras tantas, pero eso no mata mi deseo de expresarme, eso no mata el dolor que provoca todo esto que pasó.

 

Antes que nada, mi mayor respeto y afecto a las familias de esas dos personas que se fueron el sábado; y yo conozco ese dolor de cerca, yo conozco la tragedia de cerca, y por eso aprendí a respetar esas situaciones, algo que por lo visto, personas públicas y con la posibilidad de ser la voz de muchos, no saben comprender.

 

Hace casi 20 años que soy parte de esta locura que se llama los redondos, hace mucho tiempo que sigo todo esto, y por eso hay que aclarar, a los ignorantes, que uno no idealiza, que uno no diosifica (si es que existe la palabra) a NADIE. Uno simplemente forma parte de algo que no tiene nombre, que no tiene magnitud, uno forma parte de algo que es cultural, que va más allá de una canción, de una letra, de un artista. No hay nadie en la historia de la cultura, que haya podido unificar tantas voluntades, no hay nada que haya reunido tantos corazones tantas veces, porque eso no son 300 mil personas, esos son 300 mil corazones, todos con historias diferentes, latiendo por una misma razón.

 

Nadie forma parte de esto obligado, esto no es política, uno no es convocado por un pancho y una gaseosa, a uno no le pagan por ir, uno no gana nada más que ser feliz un ratito; el rico, el pobre, el bueno, el malo, el curioso, el fanático, el grande, el chico, el adolecente, el padre de familia, el hijo, el hermano, el abuelo, TODOS, coinciden en algo; movilizarse y dejarse llevar un rato por esa magia que no tiene realmente forma de ser llamado.

 

Hablan, los que ignoran, del Indio Solari como una suerte de pastor que convoca a las ovejitas al sacrificio de rendirse ante sus pies; hablan de algo que no conocen, que no saben lo que es, hablan de su fortuna, de sus millones, de su marketing, de sus fobias, de su enfermedad, juzgan, critican, opinan, sin saber absolutamente nada de nada, y menos de esa gente que tanto forma parte de todo esto. Yo NO CONOZCO al Indio Solari, el Indio Solari NO ME CONOCE a mi, no tiene idea quien soy, probablemente no la tenga nunca, está más que claro que su vida sin mi existencia es igual, pero más claro está que la mía sin su existencia no sería la misma. Ni la mía, ni la de la mayoría de esa gente que viaja por todo el país, por un ratito de felicidad. Esto, señores, periodistas (algunos) que se creen que son la fuente de la sabiduría, esto se llama pasión, esto no se explica, no se juzga, esto no se compra ni se vende, esto NO MATA, esto simplemente se siente, se vive.

 

Y que pueden decir los que aprovechan la desgracia para subirse al barco del palabrerío barato, si supieras algo de lo que es ser parte de esto no hablarías tantas cosas. Todos los que formamos parte de esto sabemos lo que es, sabemos como es, porque siempre fue igual, desde el primer día. Esto no lava culpas, esto no declara inocente al que mal organizó, esto no absuelve al que no cuidó a cada uno de los que siempre estamos ahí, esto simplemente es repudiar al que quiera opacar la pasión, regocijándose y aprovechándose del mal trago y de la tragedia.

 

Muy probablemente, en Olavarría se haya terminado todo, y de la peor manera. Se lamenta muchísimo que haya pasado lo que pasó, como tanto se lamenta que unos pocos usen la desgracia para vender un ratito de publicidad, un video en youtube, o una cadena de watsapp. Alguien tiene que decirles que el INDIO nunca le puso un arma a nadie para que lo sigan kilómetros y kilómetros tantas personas por tanto tiempo. Nadie nos obligó a viajar por todos lados, a caminar eternas cuadras, a ensuciarnos, a embarrarnos, a que nos duela todo el cuerpo, y a que todo se nos pase cuando se apaga la luz y se escucha esa voz en off, sabiendo que va empezar el show. Sabiendo que durante las próximas dos horas no nos va a pasar otra cosa que olvidarnos del mundo entero, y que todas nuestra razones estén en un escenario; que un simple acorde va a hacer olvidar nuestros problemas de dinero, nuestras ausencias, nuestras miserias.

 

Todos conocemos los riesgos que implica tanta masividad, siempre fue igual, no es nuevo, no fue en Olavarría la primera vez, pero esta vez se fue de las manos, y los resultados no se pueden evitar. Pero esto no da derecho a que personas públicas, auténticos mercenarios del periodismo, aprovechen la desgracia para tener un ratito de audiencia, creyéndose que saben todo, creyéndose que hicieron algo parecido a lo que el indio hizo en su historia en la cultura nacional.

 

En que te cambia la vida que le haya ido tan bien? Con que sentido contas los millones que pudo haber ganado? Que te crees, que su éxito y su fortuna son responsables de las muertes? Que irse en un vuelo privado lo hace un asesino?

 

Yo soy uno de los que colaboró a esos millones que tendrá, y sabes que? No hay nada en la vida que disfrute mas en gastar mi dinero que en esta pasión, como todos los que pagan su entrada, compran sus discos … no somos ovejitas que nos llevan de los pelos por todo el país.

 

La pasión no mata, nunca mató a nadie, ni nunca va a matar, y el que tiene una pasión, tiene un motivo para ser feliz.