Tiembla el Gobierno: Isela Costantini lanza un libro que complicaría al PRO

La ex CEO de General Motors y de Aerolíneas Argentinas mantiene en vilo a la "mesa chica" del Presidente.
Lunes 17 de abril de 2017

 

Isela CostantiniEl lanzamiento de un libro escrito por Isela Costantini, la ex CEO de General Motors y de Aerolíneas Argentinas, generó preocupación en el Gobierno por lo que pueda llegar a revelar.

 

Las memorias de Isela y los detalles de su última discusión con el ministro de Transporte Guillermo Dietrich el día antes de su renuncia hacen temblar al PRO.

 

Antes de ser convocada para administrar Aerolíneas Argentinas, Costantini estaba trabajando en un proyecto de libro sobre el liderazgo de las mujeres en el mundo empresarial. Allí plasmaba su experiencia en General Motors y los factores femeninos a la hora de liderar equipos de trabajo. Cuando a la directora literaria de Random House, Florencia Cambariere, le llegó la idea, no dudó en convocarla. A la experiencia en la automotriz, Isela ahora podrá sumarle lo vivido en Aerolíneas Argentinas. No es lo mismo dirigir una empresa privada que una estatal, en la que, además del directorio y distintos sindicatos, tiene que lidiar con los deseos de la política. Además del libro, Isela es convocada por empresas del exterior para que cuente su experiencia de éxito y liderazgo femenino.

 

La salida de Isela Costantini del Gobierno generó mucho ruido porque sucedió en el momento en que se definía la política aeronáutica del país y cuando se terminó aprobando el ingreso al mercado de las aerolíneas low cost, entre las que estaban Avianca y Fly Bondi.

 

La primera había comprado la empresa aérea MacAir al grupo Socma, de la familia Macri. La polémica desatada por ese dato obligó al Gobierno a retroceder sobre sus pasos y frenar la autorización de Avianca hasta tanto no se resuelva si hay o no conflicto de intereses. Por este escándalo se inició un expediente judicial en el que el fiscal Jorge Di Lello pidió que citen a Isela como testigo.

 

Costantini estuvo al frente de Aerolíneas Argentinas 342 días y su relación con el ministro Dietrich quedó en pésimas condiciones.