A remisero le quisieron pagar con una "orgía", se negó y recibió una golpiza

Tres pasajeras, que no tenían dinero pagarle los $90 del viaje, le partieron un botellazo en la cabeza.
Miércoles 19 de abril de 2017

Remis Santiago del EsteroUn remisero de 29 años denunció que le partieron la cabeza de un botellazo cuando no quiso participar de una orgía sexual que le ofrecían sus tres pasajeras para pagar un viaje en Santiago del Estero, una fue detenida.

 

"Eran tres mujeres de 40 y pico. Me invitaron ir a un albergue transitorio para hacer un cuarteto sexual como pago del viaje de 90 pesos", denunció en la Seccional 5ta. el remisero.



"Las levanté cerca de la ex Fandet. Una me paró en la calle y de una casa, salieron dos más", detalló.

 

Agregó que "llevaban una botella con ginebra y otra con gaseosa; cantaban y se reían. Eran casi las 11:00. Ignoro si ese día celebraban algo, o venían del día anterior", ahondó.



Al llegar al destino solicitado, las tres le ofrecieron "vamos al mueble, hacemos un cuarteto y arreglamos el viaje", dijo el remisero en su declaración a la policía.



"Yo alquilo el auto. Denme el dinero", contestó el trabajador. A las mujeres no les gustó la respuesta y "abrieron la puerta. Bajaron corriendo dos y la dejaron regalada a la tercera", recordó.


El chofer activó el cierre centralizado del coche y la única pasajera comenzó a gritar furiosa, pero el remisero acelero rumbo a la comisaría.



"En el caminó, insistió para que tengamos sexo por el viaje. Como dije no, empezó a insultarme. Igual, me mandé derecho a la comisaría", agregó.



"Como venía en el asiento trasero, la pasajera tomó la botella de ginebra y me golpeó en la cabeza", subrayó el remisero. Acotó que llegó a la comisaría quinta "aguantando el dolor", por suerte "en la puerta, había un policía".

 

"La mujer no paraba de insultarme. Me amenazó con denunciarme que había querido violarla. Que me fundiría si puede", se explayó el conductor.



Luego aseguró que "recién tipo dos o tres de la tarde, pude irme a casa. Allí vi que en el asiento trasero había un cuchillo. Lo llevé y entregué a la policía", resaltó.



"Increíble, que por 90 pesos uno se exponga a que le rompan la cabeza, acuchillen, o hasta le rompan el auto en que se gana la vida todos los días", sintetizó el padre de la víctima en declaraciones al diario El Liberal.