Escalofriante crimen: asesinó a su esposa trans y la cocinó en caldo

En un hecho de sangre, digno de un film de terror, un australiano mató a su esposa trans y luego la cocinó. El crimen fue descubierto de casualidad por un electricista. El asesino se quitó la vida.
Miércoles 17 de mayo de 2017

Mató a su esposa trans

 

Las autoridades policiales de la ciudad australiana de Brisbane, investigan el escalofriante caso de un chef de 27 años que mató a su esposa, una trans nacida en Indonesia, tras lo cual seccionó el cadáver, lo ocultó en partes. ¿Qué hizo después? Se encargó de cocinar un caldo en su hogar.

 

Lo más curioso de este caso aberrante, que sucedió en 2014, es que el hecho fue advertido por un electricista que llegó hasta la propiedad del matrimonio, advirtiendo que el dueño de casa, llamado Marcus Volke tenía varias bolsas de residuos llenas en la cocina y había un enorme charco de sangre.

 

El chef llegó a decir que el olor nauceabundo era de un caldo de cerdo con el que estaba cocinando, pero finalmente se comprobó que se trataba de los restos de la esposa trans del hombre en cuestión, llamada Mayang Prasetyo.

 

El encargado del edificio donde vivía la pareja llamó de inmediato a la Policía, quienes tras llegar al departamento Volke vieron como el asesino se cortaba el cuello y saltaba por la ventana.

 

La familia del chef asesino no sabía que estaba casado con Prasetyo, y tampoco estaban al tanto de que ambos eran trabajadores sexuales en varios clubes de Brisbane.

 

La policía de Australia investigó el caso y descubrió que la pareja tenía un acuerdo secreto. ¿Cuál era el pacto entre ambos? Él le iba a dar la ciudadanía australiana a la mujer y ella lo ayudaría a conseguir clientes para que pudiera saldar una gran deuda de más de 9 mil dólares australianos que tenía en su tarjeta de crédito y que necesitaba solucionar de inmediato.

 

Según la policía, y allegados a la pareja, Volke estaba depresivo. Se supo que había hecho varios tratamientos de recuperación y sufría trastornos mentales desde su adolescencia.

 

En los días siguientes al descubrimiento de sus restos, el sargento mayor Tom Armitt dijo que los investigadores no creen que el asesinato fue premeditado, sino un trágico resultado de una disputa doméstica. Lo cierto es que el aberrante hecho ilustró las tapas de los medios de todo el mundo.