Carlos Burgueño: "Gobierno ratifica meta de 17% para 2017"

Pese a que algunos integrantes del Gabinete de Ministros piensan lo contrario, la Administración de Macri sigue afirmando que las perspectivas inflacionarias para todo este año están en torno al 17%. Está en sintonía con el BCRA.
Miércoles 17 de mayo de 2017

Supermercado

 

Ante los planes optimistas trazados por el Gobierno Nacional respecto de la proyección de la inflación para este año, a la que sigue ubicando en torno al 17%, el Banco Central de la República Argentina puso las cosas blanco sobre negro y le dejó muy en claro a la Administración de Mauricio Macri, que creen que esa cifra para la meta anual inflacionaria es posible, aunque de todos modos presionarán y seguirán de cerca lo que haga el Gobierno para que se concrete de manera efectiva.

 

El BCRA se anima -incluso- a dar unos cuantos pasos más para avanzar y argumentar que los números proyectados para el resto del corriente año, permiten perfectamente la defensa de la previsión.

 

La situación queda expuesta de acuerdo a lo planteado por Carlos Burgueño en un completo informe de ambito.com, aún cuando varios integrantes del gabinete económico del Gobierno se preguntan (puertas adentro) si no ha llegado el momento de barajar la hipótesis de un nuevo techo, que (según ellos) debería estar más cerca al 30%.

 

Si bien el Gobierno se mantiene en su postura "optimista" del 17% de inflación para el año, no son pocos los que plantean la imperiosa necesidad de manejar otros números, entre ellos Mario Quintana, el vice jefe de Gabinete de Ministros, proclive a abrir nuevos canales de diálogo con el Banco Central con el único objetivo de presionar para que se bajen las tasas de interés.

 

En ese sentido, la determinación de llevar las Lebac a 25,5% (15 puntos más que el número de cierre anterior), dejan claramente expuesta la enorme diferencia de opinión con la postura oficial de Gobierno que mantiene Federico Sturzenegger, jefe del Central.

 

De hecho,-de acuerdo a Burgueño-  la mirada sobre el tema en cuestión que da el BCRA es muy clara y diferente. El optimismo, entre tanto, se sostiene en que las comparaciones de la mayoría de los analistas privados todavía se hacen en comparación con los niveles del año 2016, dado lo cual, tienen una visión irreal y distorsionada sobre lo que pasará durante los próximos seis meses del año.

 

Mientras los analistas privados barajan cifras cercanas a un alza del 2% y en el Central se habla de una comparación interanual por debajo del 25%, desde el Banco Central tienen plena confianza en que en julio el aumento interanual estaría ubicado entre 21% y 22%, dado lo cual la medición a 12 meses habrá bajado de 36% en diciembre a 21% para comienzos de la segunda mitad del corriente año 2017.

 

De acuerdo a lo que plantean desde la entidad bancaria, esta meta se podría lograr de manera relativamente sencilla y demostrará que el nivel de inflación -a mitad de año- habrá descendido casi a la mitad.

 

Tomando eso como válido, para varios, lo que viene sólo puede ser mejor y es que para ese entonces, si es que se consigue la comparación de 21%, la suba de los precios y el impacto de los mismos en el bolsillo de la gente sería el menor de los últimos cinco meses y -en consecuencia- la inflación sería finalmente la más baja de los últimos 10 años; algo que no podría derivar en otra cosa que no sea un aliviador shock de confianza.

 

En todo esto, hay otro dato alentador para el Gobierno Nacional: esas circunstancias se darían en coincidencia con la celebración de las elecciones Paso del 13 de agosto próximo y -luego- las elecciones legislativas a nivel nacional del 22 de octubre.

 

Es con todos estos datos a mano que, desde el Central se animan a sostener que para fines de 2017, comparando el último trimestre del año y el mismo período pero de 2016, la medición daría como resultante un porcentaje menor al 20% y (en consecuencia) muy cercano a la meta estipulada oficialmente en el presupuesto 2017.

 

Así mismo, en el informe presentado por Carlos Burgueño,  también se dice que en junio, se estabilizará la presión sobre los precios, lo cual contribuirá a generar más confianza.

 

Es cierto que hay muchos ministros que desde el seno mismo del Poder Ejecutivo opinan de otra manera (por ejemplo Jorge Triaca, Ministro de Trabajo), el principal apoyo que tiene Sturzenegger en su visión no es, definitivamente, un tema menor, e incluso el mismísimo presidente Mauricio Macri piensa que el jefe del Banco Central está en lo correcto, mientras que hasta ahora, ha demostrado con creces una importante habilidad y condiciones para controlar el alza de precios con instrumentos lógicos y creativos.

 

Desde antes del viaje de Macri a China, se ha comentado con insistencia que se instrumentaron las herramientas para "meter presión" sobre Sturzenegger, y que fue justamente el Primer Mandatario el encargado de desactivar esa movida con dos argumentos más que convincentes: en primer lugar, uno de corte económico, asegurando que cree firmemente que la visión que tiene el BCRA sobre la evolución de la inflación para el resto de 2017 está en lo correcto y que hacia el último trimestre del año se dará un incremento menor al 20%, que no pocos integrantes del Gobierno Nacional toman como posibles y ciertas.

 

La segunda de las razones esgrimidas por Macri ante quienes aconsejaban presionar al Banco Central, era de carácter institucional: el jefe de Estado está convencido de la necesidad de fortalecer la autonomía de la entidad bancaria.

 

En este contexto, Burgueño asegura que desde el seno mismo del Gabinete ministerial afirman que ese es el punto fundamental: insistir en el exterior en la necesidad de demostrar a quien quiera verlo, que la independencia del Banco Central es algo indiscutible.

 

"Que no se pierda la perspectiva", sostuvo Macri ante sus principales colaboradores del equipo económico.

 

Gobierno y BCRA apuntan a los mismos números, aunque desde la entidad bancaria aseguran que no apartarán la mirada sobre los pasos que de el Ejecutivo para hacer esa meta del 17%, una realidad.