Geriátrico abandonado en La Plata: dos enfermeras resisten y ayudan a los abuelos

Se trata del geriátrico El Sol, que no cuenta con ayuda económica ni tiene la presencia de un médico. Las trabajadoras piden ayuda para los abuelos que viven en el lugar.
Viernes 16 de junio de 2017

Geriátrico abandonado en La Plata (Canal 26)

Tras el abandono del dueño hace casi un mes, las dos cuidadoras que se encuentran a cargo del geriátrico El Sol y piden ayuda a las autoridades.

 

Mónica Cardabella, una de las enfermeras a cargo, habló con Mañanas Informadas en Canal 26 y manifestó su necesidad más urgente: "Tiene que venir un médico, sino, no podemos seguir", informó.

 

"Vino un inspector y también vino la defensoría. Les contamos lo que estaba pasando y les dijimos que, para que esto siga, necesitamos un médico sí o sí", detalló Cardabella. Al mismo tiempo, explicó que, días previos a que el dueño abandonara el asilo, el médico que trabajaba en la residencia ya había presentado su renuncia. "Supuestamente el Ministerio de Salud tendría que haber mandado un médico que lo reemplazara inmediatamente, pero eso no sucedió. Por suerte los abuelos están bien, pero si tenemos alguna urgencia, no hay un profesional que los ayude", explicó la mujer con preocupación.

Por otro lado, la trabajadora informó que se concretará una reunión entre los familiares de los abuelos y los representantes de la defensoría para definir el rumbo del geriátrico. Además, Cardabello dijo que la Defensoría asumió el compromiso de interceder ante el Ministerio de Salud para que se efectúe la llegada del médico al lugar.

 

Cabe recordar que la residencia fue abandonada por su dueño el 26 de mayo último y, desde aquel momento, dos asistentes se hicieron cargo del lugar para que los 12 abuelos no queden a la deriva. Además, las trabajadoras habían denunciado que, sin previo aviso, el dueño regresó una noche, las amenazó de muerte y volvió a desaparecer.

En este contexto, Cardabella relató que, por estas horas, el geriátrico no se podría sostener en pie si no fuera porque ella y su compañera -Patricia De la Canal- cuentan con el apoyo de sus familias: "Mi marido deja a los chicos en la escuela y viene a limpiar las habitaciones. Las hijas de Patricia dejan la comida para el mediodía. Todos nos ayudan",valoró. En ese mismo sentido, destacó la buena predisposición de los familiares de los ancianos que, describió, son el sustento económico de la residencia: "Si no fuera por ellos no podríamos juntar la plata para darles de comer a los abuelos o pagar el alquiler y también pagar todas las deudas que nos dejó el ex dueño", dijo Cardabella.

 

Finalmente, describió que, además de reclamar con urgencia la presencia de un médico en las instalaciones del geriátrico, sería de gran utilidad recibir algún tipo de apoyo o subsidio económico. La mujer explicó que el dinero que ingresa es destinado exclusivamente a cubrir las necesidades diarias de los abuelos y a costear los gatos de la residencia: el trabajo que realiza junto a De la Canal es totalmente Ad honorem. "Nosotras no nos quedamos con nada. La última vez que cobramos algo fue el 10 de mayo, que recibimos un poco de dinero de quien era el dueño", detalló.