Mafia de juicios laborales: club debió vender terrenos para pagar demanda

Una entrenadora le inició un juicio a un club de Villa Pueyrredón y se encuentra al borde de la quiebra por una demanda millonaria. Desde 1995 hasta la fecha ha tenido que reducir notablemente sus instalaciones por querellas laborales de ex entrenadores.
Martes 4 de julio de 2017

Juicio laboral ataca a club de barrio (Canal 26)

El "Club Social y Deportivo 17 de Agosto" ubicado en el barrio de Villa Pueyrredon es una institución que tienden a desaparecer.

 

La industria del juicio laboral lo ha golpeado muy duro y se encuentra en una situación financiera delicada, tal vez como muchos otros clubes de esas características de la Argentina.

 

Desde el año pasado esta entidad está al borde de quebrar por un juicio laboral millonario que realizó una profesora de gimnasia que se dio por despedida de la institución.

 

"Este no es el primer juicio laboral que perdemos, fueron varios. Y para pagarlos tuvimos que vender casi la mitad de los terrenos de la manzana original que tenia el club cuando se inauguró en 1949 y no descartamos seguir vendiendo para poder mantener el club", comentó el presidente de ese institución, Daniel Destéfano.

"Por ese motivo dentro de lo que era el predio original hay varias viviendas y hasta edificios que se construyeron, porque el club tuvo que vender parte de esas tierras para afrontar el pago de esos juicios laborales, en su mayoría montados por abogados que forman parte de la llamada industria del juicio a la que ha aludido en los últimos días el presidente Mauricio Macri, que afectan a las empresas pero también a los clubes de barrio. No tenemos protección contra esa industria y un empleado que tomamos, con solo trabajar un año te puede hacer un juicio laboral presentado dos testigos falsos junto a un abogado inescrupuloso", agregó a Destéfano.

 

El club tiene una sola puerta de ingreso que da a la calle Abarellos, pero en sus inicios tenía cuatro entradas por cuatro calles: la actual y las de las calles Argerich, Ezeiza y Nazca que rodean esa manzana. "En 1995 por el primer juicio laboral que perdimos nos quedamos sin la cancha de bochas que tenía unos 100 metros cuadrados de extensión y daba la calle Nazca. Después perdimos dos canchas de tenis con otros 100 metros cuadrados que daban a la calle Ezeiza con otro juicio laboral. Luego tuvimos que afrontar otro más en el que se perdieron unos 300 metros cuadrados que daban a Nazca donde estaban los quinchos que tenían 30 parrillas, y ahora solo nos quedaron dos parrillas y un pequeño quinchito", relató Destéfano.

 

El último de los juicios que afectó al club de Villa Pueyrredón fue el que inició Graciela Villar, quien era la entrenadora de la Primera división de Básquet, que se dedicara a formar las divisiones inferiores. "La entrenadora había ingresado al club en 2007, renunció al club en un papel que la Justicia no reconoció como válido. Luego nos rechazó la propuesta y se dio por despedida. Por ese motivo nos inició un juicio en el que la Justicia laboral condenó al club a la actual situación. Y lo triste es que se fue a otro club a dirigir las divisiones inferiores y a nosotros nos condenaron como si fuésemos una multinacional", agregó el presidente del 17 de Agosto.

 

"El problema que le ocasionó ese juicio laboral al club fue muy grave porque no podemos arreglar el piso de la cancha de basquet, no podemos cambiar 18 vidrios de la cancha de fútbol y tuvimos que poner una lona y suspender las clases de patinaje porque está roto el piso del gimnasio del fondo. Y esto es lo que provoca esta industria del juicio laboral: el deterioro de la infraestructura y que cada vez más chicos no puedan practicar un deporte en nuestro club".

 

Lo concreto es que desde 1995 a la fecha el "17 de Agosto" debió reducir sus instalaciones por querellas laborales de ex entrenadores. "Los clubes son golpeados también por la industria del juicio laboral mas allá de los problemas que tienen luego de los aumentos de tarifas de luz, gas y agua" explica Destéfano.

 

"El club es una parte fundamental de la de Villa Pueyrredón y diariamente hay unas 1.000 personas que vienen para utilizar las canchas de básquet, de futsal, de césped natural, sintético y de cemento, su pileta y su gimnasio, donde se practica gimnasia deportiva y taekwondo. Pero nosotros también prestamos o alquilamos las instalaciones para que los colegios de la zona realicen allí actividades deportivas, además de mantener un convenio con el PAMI para que ancianos de la zona utilicen la pileta o jueguen allí a las bochas. Es decir que le damos un servicio a la comunidad", explicó Destéfano.