Guerra familiar de millones ocultos en la herencia de Momo Venegas

Esta semana, una de las hijas acusó a "testaferros" de quedarse con el dinero de su padre. Se habla de empresas, departamentos, hoteles y cuentas en el exterior dentro de las pertenencias.
Sábado 23 de septiembre de 2017

Gerónimo Venegas y sus hijas Pamela, María Eva, Estela, María Rosa y Yanina

Desde su muerte, la herencia de Momo Venegas quedó como tema a dividir entre sus herederos. El destino de las pertenencias del hombre que estuvo al frente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) desde 1991 y hasta su muerte en Necochea (26 de junio de 2017), quedó en boca de todos cuando una de sus hijas dijo que "los testaferros" se quedaron con el dinero de su padre.

 

Así dejaba de ser silenciosa una guerra que se veía venir sobre la fortuna del sindicalista. Fue el pasado martes 19 de septiembre cuando María Eva hizo su denuncia. Dijo que el actual titular del gremio, Ramón Ayala, y la mano derecha de Venegas, Carlos Arrieta, son socios y llegaron a un acuerdo con otras hijas del Momo para repartirse la herencia que no está en el trámite de sucesión que se lleva a cabo en la ciudad balnearia.

 

La hija de Momo habló de hoteles, empresas agropecuarias, departamentos y cuentas en el exterior. Y aseguró que todas esas pertenencias están a nombre del entorno que tenía el fallecido titular de Uatre. Al parecer, y según su relato, Momo no declaró dichos bienes a nombre de su familia porque “cuidaba mucho la imagen” familiar.

 

“No se puede calcular el monto de todo lo que estamos disputando”, dijo.

 

Momo Venegas fue padre de seis hijos. Con su primera pareja, Nélida Rosa Andino, tuvo a Pamela, María Eva, Estela, María Rosa y Yanina. De su segunda relación, junto a Liliana Rosas, tuvo a Joaquín, que nació en 2003. Tras su muerte, se dice que hay dos bandos. De un lado, María Eva junto a Joaquín. Del otro, el resto de las hijas.

 

Liliana Rosas confesó: “Me dijeron que mi hijo era solamente un polvo, pero estuve ocho años con él”.

 

“Mi padre me dejó documentación. Ellos saben que tengo las pruebas de los bienes con Carlos Arrieta. Los manejaba él, pero eran de mi padre, era su testaferro. Es socio de Ayala”, dijo María Eva en medio de todo el conflicto familiar.

 

Su disputa, sigue por un camino paralelo a la sucesión oficial del Momo, que se tramita en el Juzgado Civil y Comercial Nº 1 de la ciudad de Necochea. Según fuentes del juzgado, es tan poco el interés allí que aún no hubo declaratoria de herederos.

 

Sumando polémica al reclamo, María Eva dijo: “Él tenía declarados 3 millones de pesos. El tema es todo lo otro. A nadie le conviene que se sepa de cuánto estamos hablando”.

 

En sus confesiones con el Diario Perfil, María Eva denunció que ni bien murió su padre, la internaron para declararla insana y quedarse con su dinero.

 

Este fue su relato: “Una noche me desperté en mi casa de Necochea, reventaron la puerta y cayeron con médicos para internarme”.

 

Si bien nadie quiere dar cifras, se habla de millones de dólares.

 

Por el lado de sus hermanas (Pamela, Estela, María Rosa y Yanina), la acusaron de exponer “en vuestros medios de comunicación historias altamente difamantes e injuriantes a su memoria (del Momo Venegas), las cuales no compartimos y mucho menos aceptamos”.

 

Además, desligaron a Uatre y a su obra social, Osprera, de todo este conflicto familiar que dejó de ser un asunto privado.