Día Internacional del dulce de leche, ¿cuál es su verdadero origen?

El Centro Argentino de Promoción del Dulce de Leche y Afines determinó que el 11 de octubre se declare el Día Mundial del Dulce de Leche. ¿Cuál es la receta y el origen de uno de los emblemas argentinos?
Miércoles 11 de octubre de 2017

Dulce de Leche

El Centro Argentino de Promoción del Dulce de Leche y Afines determinó que el 11 de octubre sería en adelante el Día Mundial del Dulce de Leche. En el mundo se lo conoce como el "World Dulce de Leche Day". El dulce de leche argentino se elabora a base de leche de vaca, azúcar, esencia de vainilla y bicarbonato de sodio. En otros países existe este postre pero con otros nombres.

 

Los argentinos son los mayores consumidores mundiales de ese manjar, que junto con el mate, las empanadas y el asado integra el patrimonio cultural gastronómico nacional, más allá de que su invención se la atribuyen Oriente, Francia y otras regiones.

 

Desde 1995, cada 11 de octubre se celebra el “Día Mundial del Dulce de Leche”, una iniciativa que propone rendir tributo al manjar nacional que fue reconocido como “Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Argentina”. La Cámara Argentina de Productores de Dulce de Leche y Afines (Capdlya) destacó que el exquisito producto reconoce en el país una variedad de clases que abarcan el tipo tradicional, familiar, repostero, heladero y alfajorero.

 

Historias de su origen 


* En 2003, el cronista argentino Victor Ego Ducrot manifestó que el dulce de leche se originó en Chile, llegando a Cuyo y luego a Tucumán, donde se utilizó como relleno para los alfajores.

En 2008, durante el Primer Seminario de Patrimonio Agroindustrial de Mendoza, el arquitecto argentino Patricio Boyle dio cuenta de que en 1620 el Colegio de Mendoza reportó en su libro de gastos la importación de varios frascos de «dulce de leche chileno»: «Se importan en el siglo XVII varios frascos de manjar, el célebre dulce de leche de origen chileno y que viajan a través de la cordillera hasta el colegio de Mendoza». En Chile existen registros de su consumo desde la época colonial.

 

* En Brasil, se encuentra un relato escrito acerca de la producción de dulce de leche, datado en el estado brasileño de Mina Gerais en 1773. El naturalista suizo Johan Rengger, quien viajó al Paraguay entre 1819 y 1825, menciona en su libro Viaje al Paraguay en los años 1818 a 1826, la elaboración de dulces producidos, entre otros, a partir de leche y almíbar de azúcar.


* El relato tradicional argentino, cuenta que hacia el año 1829 en instancias en que estaban por reunirse para firmar un pacto de paz (Pacto de Cañuelas) Juan Manuel de Rosas y su enemigo político Juan Lavalle en la estancia del primero en el Partido de cañuelas. Lavalle fue el primero en llegar y, fatigado, se recostó sobre el catre de Rosas y se quedó dormido.

La criada de Rosas, mientras hervía leche con azúcar (preparación conocida en esa época como “lechada”) para acompañar el mate de la tarde, se encontró con Lavalle durmiendo sobre el catre de su patrón. Ella lo consideró una insolencia y fue a dar aviso a los guardias. Poco tiempo más tarde arribó Rosas, que no se enfadó con Lavalle y pidió a la criada el mate con leche, quien recordó en ese momento que había dejado la leche con azúcar al fuego durante un largo tiempo.

Al regresar a buscar la lechada, la criada se encontró con una sustancia espesa y de un color similar al marrón. Su sabor agradó a Rosas y se cuenta que compartió el dulce con Lavalle mientras discutían los puntos del pacto.

 

Polémica con Uruguay

En este país el dulce de leche se considera un producto tradicional. Uruguay argumenta que el dulce de leche debería considerarse típicamente rioplatense y no exclusivamente argentino, como la casi totalidad del patrimonio cultural de ambos países. En torno a este hecho se desató una polémica cuando en abril de 2003 la Secretaría de Cultura de la Nación de Argentina anunció su intención de declarar patrimonio cultural argentino el asado, las empanadas y el dulce de leche. En respuesta a este intento, Uruguay elevó un pedido ante la Unesco para que esos tres productos se consideren, debido a su origen incierto, integrantes del patrimonio gastronómico del Río de la Plata. El organismo aún no se ha expedido sobre el tema.