Mafia judicial: fiscal y gendarme, investigados por integrar red de trata

El periodista de Canal 26, Andrés Klipphan, reveló una investigación de una red de trata que esclavizó a 38 mujeres y movilizó casi 23 millones de pesos en los últimos cinco años.
Sábado 14 de octubre de 2017

Red de trata

El periodista de Canal 26, Andrés Klipphan, reveló una investigación de una red de trata que esclavizó a 38 mujeres y movilizó casi 23 millones de pesos en los últimos cinco años.

 

El relato que leerán a continuación es de “Gisela”, una de las 38 mujeres esclavizadas en los prostíbulos que funcionaban en la ciudad de Paso de los Libres, en Corrientes, y que eran regenteados por una banda de trata de personas, integrada por 18 personas y que era liderada por quienes deberían combatir ese y otros flagelos que dominan la zona: el fiscal federal Benito Pont, y el comandante mayor de gendarmería José María Viero.

 

"Quedé embarazada mientras trabajaba en el prostíbulo, aproximadamente a los seis meses de llegar. Rosana Estela Rodríguez me dijo que comprara una pastilla para tomar o meterme por abajo. Pero no funcionó. Entonces vino una mujer que me colocó una sonda en la vagina para completar el aborto. Sin embargo, ese mismo día empecé a sangrar mucho. Le avisé a Rosana, quien me llevó al hospital y me advirtió que no podía decir nada sobre el aborto inducido ni de la situación en la que me encontraba.

 

"En el hospital me hicieron un raspaje quirúrgico, y estuve internada siete días. Durante la internación, Rosana Rodríguez me dio dinero para que no contara nada, pero cuando me dieron el alta me quitó la plata y me obligó a trabajar en el prostíbulo. Ni yo ni mis compañeras nos podíamos ir. La mayoría éramos extrajeras y ellos nos habían sacado nuestros documentos".

 

En solo cinco años, desde el 2010 al 2016, la organización movilizó al menos casi veintitrés millones de pesos.

 

El ahora ex fiscal Federal Pont fue procesado el pasado 6 de septiembre por hallarlo presunto autor de los delitos de encubrimiento agravado, prevaricato y abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La misma medida recayó también sobre el ex agente de inteligencia de la Gendarmería Nacional, el comandante general José María Viero, quien además es cuñado del fiscal Pont.

 

Según explicó la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el ministerio colaboró con la investigación, durante la cual fueron analizadas "dos salas enteras de documentación".

 

La pesquisa demostró que la red de trata investigada en Paso de los Libres funcionó a través de tres locales nocturnos y un hotel, propiedad del ex oficial de gendarmería.

 

Los 18 imputados están acusados de integrar diferentes organizaciones dedicadas a la trata de personas con fines de explotación sexual en los prostíbulos "Puro Movimiento", "Roxi", "Balizas" y en el "Motel Momentos", entre otros.

 

Los prostíbulos eran regenteados comercialmente por Ricardo Aguirre un amigo y ex socio comercial del ex fiscal Pont y quienes junto al oficial de gendarmería Viero "integraban la cúpula de la organización".

 

La madama de la organización mafiosa era Rosana Estela Rodríguez, alias "Roxi". De hecho, uno de los locales llevaba su nombre.

 

La juez de la causa, y los fiscales que han investigado las maniobras, Fabián Martínez, el cotitular de la Procuraduría contra la Trata y Explotación de Personas (PROTEX), Marcelo Colombo, y el fiscal general Carlos Schaefer, determinaron que las "al menos a 38 mujeres explotadas sexualmente estaban en situación de vulnerabilidad", y que los "tres locales nocturnos utilizados como prostíbulos funcionaban bajo la "protección" y "blindaje judicial" del ex fiscal, quien también está acusado de "desviar y dilatar las investigaciones que tenía a su cargo" para proteger a la misma banda mafiosa que integraba y a otras.

 

En el expediente también figura el sistema de pagos que se utilizaba "para tener relaciones sexuales con las mujeres". Era por medio de un trago que costaba 100 pesos o cervezas que costaban 120 pesos. Las mujeres estaban obligadas a "quedarse sentadas con el cliente hasta que terminaran la bebida alcohólica y después se trasladaban al Hotel Momentos, lindante al local".

 

El costo del "pase", es decir de la relación sexual por el plazo de una hora, era de 600 pesos, más la tarifa de 120 pesos por la habitación del hotel.

 

Según las averiguaciones que realizaron los pesquisas, la organización de proxenetas movilizó 22.345.678,55 pesos en cinco años, un monto que "no se corresponderían con ingresos lícitos y declarados ante la AFIP".