Rajoy tomará medidas para intervenir en el Gobierno de Cataluña

El Gobierno central de España anunció el jueves que suspenderá la autonomía de Cataluña e impondrá un control directo, después de que el líder de la región amenazó con seguir adelante con una declaración formal de independencia si Madrid se niega a dialogar.
Jueves 19 de octubre de 2017

Mariano Rajoy (Reuters)

El gobierno español anunció el jueves que seguirá adelante "para restaurar la legalidad" en Cataluña, desestimando la respuesta del presidente catalán, Carles Puigdemont, a su requerimiento de si declaró o no la independencia.

 

El jueves a las 10H00 (08H00 GMT) vencía el plazo definitivo para que Puigdemont aclarara si había proclamado la independencia en una confusa sesión en el Parlamento catalán, que acaparó la atención mundial.

 

Sin responder directamente, Puigdemont afirmó que "si el Gobierno del Estado persiste en impedir el diálogo y continúa la represión, el Parlament de Cataluña podrá proceder, si lo estima oportuno, a votar la declaración formal de independencia que no votó el día 10".

Mariano Rajoy (Reuters)

 

El jefe de gobierno, el conservador Mariano Rajoy, no se dio por satisfecho y convocó para el sábado un consejo de ministros extraordinario para avanzar en los trámites que permitirán intervenir la administración catalana.

 

El gobierno busca aplicar "el artículo 155 de la Constitución para restaurar la legalidad en el autogobierno de Cataluña", señaló un comunicado, en referencia al artículo que permite al gobierno central ejercer las competencias de una autonomía en caso de que esta incumpla la ley.

No hay de momento respuesta del gobierno catalán al anuncio de Madrid, pero diputados de la coalición Junts pel Sí, del presidente Puigdemont, y de la CUP, que conforman el frente independentista en el Parlamento catalán, estaban reunidos para decidir los próximos pasos en esta crisis.

Una eventual intervención puede generar fuertes movilizaciones -que empezarán este mismo jueves por la tarde-, mientras que la incertidumbre impacta la economía: más de 800 empresas sacaron su sede social de Cataluña y el gobierno central rebajó su previsión de crecimiento para 2018 al 2,3%.