La Argentina fumigada: denuncian cánceres, malformaciones y abortos espontáneos

Sofía Gatica, su hija falleció a los 3 días de vida por malformación de riñón, es la cara de una lucha que lleva años, una lucha contra un modelo agrario que mata y contamina por decenas cada año. Los detalles.
Domingo 19 de noviembre de 2017

Fumigación - Contaminación

Sofía Gatica perdió a su hija hace 15 años, la bebé murió a los tres días después de nacer por una malformación de riñón. En ese momento lo sabía, pero el deceso se debió a los agrotóxicos.

 

"Los médicos no explicaron nada, me la entregaron muerta y dijeron que la tocara, que estaba calentita. Esto fue hace 15 años atrás, no había la información que hay ahora", relata. Aunque se planeaba realizarle una operación, la 'beba' no aguantó más tiempo con vida. "No sabíamos que los agroquímicos estaban enfermando a las familias", afirma Gatica.

Fumigación - Contaminación

La mujer vivía a 50 metros de un campo de soja transgénica, explicó que "fumigaban a la mañana, tarde y noche". Tiempo después sabría que lo que se echaba en el campo era glifosato: uno de los potentes productos diseñados para matar agentes invasivos.

 

En 2010, durante la presidencia de Cristina Kirchner, se ordenó por decreto un estudio para precisar el estado sanitario de esa zona. "Querían saber por qué se moría esta gente y determinar si era cierto lo que denunciábamos", explica. El resultado fue: "Mis hijos tienen entre tres y cuatro agroquímicos en sangre. En Ituzaingó (Córdoba) son 6.000 habitantes, de los cuales el 33 % tenía cáncer y el 80 % contaba con estos contaminantes en sus organismos". Tras conocerse los resultados, la mujer abandonó el barrio.

Fumigación - Contaminación

El barrio se declaró "inhabitable" pero eso no frenó a las grandes empresas que intentaron ocultar que el glifosato no era nocivo. Esto obligó a que se realice un bloqueo de cuatro años en la planta que la multinacional Monsanto —empresa dedicada a los agroquímicos— planeaba instalar en Malvinas Argentinas, una localidad de Córdoba. "Se tuvieron que ir", celebra. Sin embargo, alerta que en el país se sigue sosteniendo un "modelo de muerte" y que el Estado aún negocia con las corporaciones.

 

Otras de las consecuencias de este sistema extractivista son la deforestación de miles de hectáreas, la expulsión de comunidades indígenas y las posibles inundaciones: "La conversión de tierras con vegetación perenne, como bosques, pastizales o pasturas, a cultivos anuales, disminuye el consumo de agua anual y promueve la recarga y el ascenso de aguas subterráneas, con riesgo de anegamiento", ha alertado Miguel Taboada, director del Instituto de Suelos del INTA.

Fumigación - Contaminación

"A partir de 2002 y 2003 se empezaron a multiplicar los niños que nacen con malformaciones". Así lo denuncia Medardo Ávila Vázquez, un médico pediatra y neonatólogo que dirigió las terapias intensivas de niños recién nacidos en el Hospital Universitario de Maternidad y Neonatología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

 

"En Argentina se están usando 400 millones de kilos de agrotóxicos, nadie le escapa. En las ciudades estamos consumiendo alimentos cargados de estas sustancias químicas, pero sin dudas los pueblos ubicados en zonas de cultivos intensivos de soja y maíz transgénicos son los más expuestos", afirma Ávila Vázquez.

 

Además agrega que la incidencia de problemas cardíacos, conflictos neurológicos, síndrome de Dawn o malformaciones fue siempre baja en los niños: "Del 2 %". Pero a medida de que este negocio crecía, "empezamos a tener muchos más chicos, y en algunos meses del año casi todos los pacientes de neonatología estaban malformados. Empecé en 1987 y esto antes no se veía."

 

"El síndrome de Dawn es mucho más frecuente en los pueblos fumigados. También la gastrosquisis u onfalocele, que son lesiones de la pared abdominal, por lo que el niño nace con el intestino u otros órganos afuera del cuerpo. Las hernias diafragmáticas o el tubo neurológico de la médula espinal sin cerrar se acrecentaron. Algunos nacen con un enorme quiste en la espalda. Esos niños no tienen movilidad, no van a caminar nunca", afirma el el médico pediatra.

 

En una investigación del CONICET que se hizo para mostrar las consecuencias del uso de esta sustancia, "quedó demostrado como en las ratas, usando glifosato, había alteraciones tóxicas en el núcleo de las células. Es decir, funcionan de otra manera, se convierten en mutantes. Entonces, las células de nuestro propio cuerpo empiezan a hacer otra cosa, porque se enloquecieron; cambiaron su código genético tras ser alteradas por sustancias químicas. Si esas células no son eliminadas y se reemplazan por otras normales, pueden desarrollar un cáncer".

 

Con respecto a la tasa de natalidad, el profesional afirma: "En los pueblos fumigados, la tasa de abortos espontáneos en mujeres con edad reproductiva -de 15 a 40 años- está entre un 10 y 22 % en el período de los últimos cinco años. En las ciudades, el promedio es de 3 %".

 

Ávila pone de ejemplo: "La Pampa húmeda es la zona con menos necesidades insatisfechas, con buen acceso a la educación y gran estándar de vida. Sin embargo, muchas mujeres jóvenes, aparentemente sanas, pierden sus embarazos".

 

Un estudio de 2016 hecho por el CONICET, determinó que en el Alto Valle de los provincias de Río Negro y Neuquén, donde se producen peras, manzanas, olivos y frutos secos —y se utilizan plaguicidas para tal fin—, peligra la maternidad: "Los agroquímicos más utilizados en esta región poseen ciertas características químicas que favorecen su absorción desde el ambiente hacia el interior del cuerpo. Tal es así, que una vez que los plaguicidas han alcanzado la sangre materna, los residuos tienen una alta probabilidad de llegar a la placenta y desde allí al feto".

Fumigación - Contaminación

'La 41', una asociación multisectorial que se manifiesta contra los agronegocios, dio a conocer que el pasado 5 de septiembre una escuela y un jardín de infantes fueron fumigados una vez más. Laila Colorio, integrante de esa agrupación y técnica en Laboratorio, comenta que muchas veces la Universidad de La Plata encontró contaminación de herbicidas en las napas -aguas subterráneas- en las zonas de Luján, General Rodríguez, San Andrés de Giles y Navarro, "lo cual denota que ya están en el agua de lluvia".

 

Las fumigaciones pueden ser aéreas o terrestres. En ese último caso suelen realizarse desde la superficie con un transporte agrario llamado 'mosquito', porque se parece al insecto. Gisela Velázquez, otra denunciante declaró: "Es muy doloroso saber el daño que causan y que te digan que es inocuo."Estamos pensando mudarnos al monte, en alguna provincia, y estar más resguardados".

 (Fuente RT)