Los Monos se desnudaron para impedir inicio de juicio en su contra

Integrantes de la banda protestaron por las condiciones de detención y demoraron cerca de tres horas el comienzo del proceso en su contra. 25 de ellos son juzgados por asociación ilícita y cinco homicidios.
Martes 21 de noviembre de 2017

 Juicio a banda de Los Monos

 

Una extraña curiosidad tuvo lugar hoy en el inicio del juicio oral y público contra "Los Monos", la banda narco familiar que manejó a sangre y fuego el negocio del narcomenudeo en la ciudad de Rosario.

 

Algunos de los imputados, que estaban detenidos en el subsuelo del edificio donde se inició el proceso, demoró el inicio del juicio durante tres horas con una extraña protesta: se desnudaron para impedir ser juzgados.

 

La primera audiencia estaba fijada para este martes a las 9. Desde esa hora, los doce integrantes de la banda junto a trece policías debían estar sentados en el banquillo de los acusados en el segundo piso del Centro de Justicia Penal (CJP), de Mitre y Rueda.

 

Sin embargo, todo se vio retrasado cuando ocho imputados se quitaron sus ropas y se negaron a asistir para protestar contra sus condiciones de detención. En el marco de un extremo operativo de seguridad, los reclusos habían presentado horas antes, a través de sus abogados, un hábeas corpus correctivo para que se les restituya el alojamiento penitenciario original.

 

El reclamo tuvo que ver con el fuerte operativo de seguridad dispuesto por la Justicia y el gobierno provincial, que involucró a a más de 200 policías apostados adentro y fuera del edificio.

 

Para garantizar la seguridad del procedimiento, se había ordenado que los líderes de la banda duerman de lunes a viernes en el los calabozos del CJP, en el subsuelo, con el objetivo de evitar los traslados a la cárcel de Piñero, ubicada a 25 kilómetros de Rosario. El objetivo era prevenir cualquier tipo de circunstancia violenta o de rescate de partes de colaboradores de los narcos.

 

Pero los imputados protestaron contra el nuevo lugar alojamiento y reclamaban airadamente volver a ese penal Piñero porque el nuevo calabozo, advirtieron, no contaba con condiciones mínimas de hábitat. Por eso se desnudaron.