Gobierno vs. Armada: de las ocho llamadas del ARA San Juan a la desconfianza

La búsqueda desesperada del submarino ARA San Juan, la falta de datos concretos y el cruce de información, aumentó la tensión entre el Gobierno de Macri y el almirante Marcelo Srur, comandante de la Armada.
Miércoles 6 de diciembre de 2017

Submarino ARA San Juan - Muricio Macri - Marcelo Srur

 

La búsqueda desesperada, en carrera contra el tiempo, del submarino ARA San Juan, perdido en alta mar desde el pasado 15 de noviembre, agudizó la crisis que se vive entre el Gobierno nacional y la jefatura de la Armada, muy especialmente con el almirante Marcelo Srur.

 

Es que el cruce de información, los datos que no siempre dieron la sensación de reflejar la gravedad y completud de los hechos y el paso de los días sin la más mínima novedad sobre la nave submarina perdida, llevaron al recalentamiento de la relación entre Macri y Srur, algo que se palpa en el aire y llega a límites insospechables.

 

Srur, todavía no está en condiciones de explicar por qué se informó al presidente Mauricio Macri, a su ministro de Defensa Oscar Aguad y a la opinión pública que el ARA San Juan había perdido contacto a las 7:30 de la mañana del 15 de noviembre, si hay documentos secretos que prueban que esa misma mañana a las 7:36, se empleó un celular Iridium para transmitir "data" por espacio de 10 minutos desde la nave desaparecida en el Atlántico Sur a una dependencia a cargo del Comando de Fuerzas Submarinas.

 

Claro eso no es lo único. Otra cosa que Srur no tiene cómo explicar, es por qué no comentó al presidente y a Aguad sobre esas llamadas vía satélite y su contenido específico cuando el Presidente y su ministro concurrieron al Edificio Libertad, y menos todavía por qué ayer aseguró durante una entrevista radial que no
sabía los nombres de los marinos que recibieron la última comunicación del ARA San Juan.

 

Srur está en tiempo de descuento, y la creciente desconfianza que se levanta en torno a él, no podrían lelvar a otra cosa que no sea su inmediato pase a retiro.

 

Vale decir que casi nada colabora para que Srur se mantenga indemne en su puesto, sobre todo luego de la difusión de las llamadas que contradicen incluso algunos de los argumentos utilizados por el -hasta ahora- jefe de la fuerza naval.

 

Son horas angustiantes y decisivas. Tanto Macri como Aguad, parecen haber llegado al límite mismo de su tolerancia y paciencia. En ese contexto, de las ocho llamadas del ARA San Juan a la desconfianza, se llegó casi en un solo paso.