El tango nos representa... y también nos define

Miércoles 6 de diciembre de 2017

Tango

El 11 de diciembre de cada año se celebra en nuestro país el Día del Tango.

 

Una iniciativa de Ben Molar hizo que la coincidencia del nacimiento de Gardel en 1890 y de Julio de Caro 9 años después, ese mismo día 11 de diciembre, motivó, que por su sugerencia, se celebrara el Día del Tango.

 

Mencioné al principio de esta nota que el tango nos representa y nadie mejor que los poetas para graficar el porque de esta apreciación.

 

Y en la lista, por cierto que incompleta, aludiré a 10 de ellos, 5 de los cuales nacieron a fines del siglo XIX y otros 5 a principios del siglo XX.

 

Allá por el año 1888 nacía Pascual Contursi, un creador que revivía recuerdos, que es una forma de vencer a la muerte.

 

Recordemos de “Mi Noche Triste”:

-“El espejo está empañado y parece que ha llorado por la ausencia de tu amor”.

Dos años después, en 1890 nacía Juan Caruso, “doctorado” en nostalgia. Decía en su famoso “Sentimiento Gaucho”.

-“En un viejo almacén del Paseo Colón, donde van los que tienen perdida la fe”.

Y Celedonio Flores, un grande del sentimiento nacido en 1896, escribía con su clásico lunfardo en “Mano a Mano”

“Rechiflado en mi tristeza…”

Y no debo olvidar a Manuel Romero nacido en 1897, gran director cinematográfico, con el lírico comienzo de su tango “Buenos Aires”:

-“Buenos Aires la reina del Plata”.

Y el quinto de los nacidos en el siglo XIX: fue Francisco García Jiménez, portador de una especial sensibilidad, que le pesaba, pero que le permitía volar. De su celebrada “Alma en Pena” recordemos,

-“Alma que en pena vas errando…”

He mencionado a los 5 poetas nacidos en el siglo XIX.

Entrando en el siglo XX y en el 1900, nacían Enrique Cadícamo y Alfredo Lepera.

De Cadícamo, y de su recordado “Anclado en París” ya su primer verso, tan singular:

-“Tirao por la vida de errante bohemio…”

Y de “Los Mareados”: también de su autoría.

-“Hoy vas a entrar en mi pasado”.

En cuanto a Alfredo Lepera, que nos dice sin decirlo, que “el dolor es el dibujante de la fisonomía, de su “Cuesta Abajo”:

-“Si crucé por los caminos, como un paria, que el destino se empeñó en deshacer…”

Y le toca el turno a un grande entre los grandes: Enrique Santos Discépolo que nació en 1901 y que nos mostró con sus propias palabras, que la historia del tango, es nuestra historia.

En “Cafetín de3 Buenos Aires” Discépolo nos sorprende con:

-“En tu mezcla milagrosa de sabihondos y suicidas, yo aprendí filosofía…”

Cinco años después de Discépolo nace Cátulo Castillo quien nos dice en “La Ultima Curda” refiriéndose al bandoneón:

-“Tu ronca maldición maleva…”

Y el décimo poeta de esta lista –no podía faltar- es Homero Manzi.

Él nos explica que hay vidas sin alegrías pero no hay vida sin tristezas, cuando comienza así su tango “Viejo Ciego”:

-“Con un lazarillo llegas por las noches, trayendo las quejas del viejo violín”.

Todos ellos contribuyeron a llevar el tango, a la hermosa categoría de una emoción hecha palabras.

Y un aforismo final.

“Toda expresión de un pueblo es noble. Y el tango, es la expresión… de nuestro pueblo”.

José Narosky 

Por José Narosky

Escribano y escritor argentino, un especialista en aforismos

*INVITADO DEL DÍA DE DIARIO26