Nueve de cada 10 prostitutas y trans aseguran haber sufrido violencia policial

Según un relevamiento presentado por la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina el 90% de las mujeres y personas trans que ejercen la prostitución en la calle sufrieron algún tipo de violencia por parte de las fuerzas de seguridad.
Jueves 7 de diciembre de 2017

Mujeres trans Gay


Los datos surgen de una encuesta a 363 mujeres y personas trans que ejercen la prostitución en los barrios porteños de Once, Flores y Constitución sobre sus experiencias en 2016, arrojó que el 80% fueron detenidas o demoradas arbitrariamente, que en ningún caso hubo una causa judicial posterior y en un 27% no quedó registro en la comisaría.
"En muchos casos estas demoras o detenciones se dieron cuando la compañera ni siquiera estaba trabajando porque los efectivos de seguridad ya las conocen del barrio, entonces, por ejemplo, le piden documentos y si no lo tienen las llevan", explicó Georgina Orellano, secretaria general AMMAR.

 


Entre las causas de detención, 52% fue por ‘averiguación de antecedentes’ y 13% por ‘falta de DNI’, mientras que un 7% no dio ninguna explicación. El informe señaló además que "ninguna trabajadora sexual dijo haber sido bien tratada", y que un 58% recibió pedidos de soborno para no ser trasladadas o que no se les labre el acta. Del total relevado, 227 respondieron la pregunta acerca de si habían realizado la denuncia, de las cuales 203 dijeron que no, y de ese grupo un 57% expresó que fue por miedo a las represarías, 20% por desconocimiento de dónde denunciar, 9% por temor a ser discriminadas y 7% por sentir vergüenza.

 

"Los procesos de requisa son siempre más violentos con las trabajadoras sexuales trans", indicó el informe, que señaló que "las trabajadoras sexuales migrantes, que representan el 41% de las encuestadas, denuncian persecución y acoso con agresiones verbales, xenófobas y racistas por parte de la policía". Si bien el informe estuvo centrado en la violencia de las fuerzas de seguridad, AMMAR indagó también sobre el nivel educativo. "El 33% de las trabajadoras sexuales no supera los estudios primarios, y si a ello le sumamos aquellas que no completaron el secundario, el porcentaje asciende a 60%’, de acuerdo al documento.

 

Orellano describió: "Además tenemos compañeras que no saben ni leer, esto es terrible porque las hacen firmar actas que ni saben lo que dicen y que no les dan copia; el bajo nivel educativo las coloca en una situación de mayor vulnerabilidad frente a los abusos", describió Orellano.

 


La secretaria de AMMAR explicó que "la prostitución no es un delito a nivel nacional, sin embargo, en los niveles provinciales y locales existen normas que prohiben los ámbitos de trabajo; por ejemplo, en la Ciudad el artículo 81 prohibe ejercer la prostitución ‘de manera ostensible’, lo que es complicado porque queda abierta a lo que le parece al policía".