A TRAVÉS DE INVESTIGACIÓN

¿Por qué el fallo de Bonadio demuestra acuerdo entre Irán y Argentina?

Bonadio demostró que hubo un pacto y que "el objetivo perseguido por la diplomacia de la República Islámica de Irán con la suscripción del memorando de entendimiento no era otro que lograr que la República Argentina deje de responsabilizar internacionalmente a ese país". Aquí las pruebas.
Domingo 10 de diciembre de 2017

Juez Claudio Bonadío

Con una investigación que logró superar la ausencia de documentación en la Cancillería y ocultamiento de información, Bonadio demostró que hubo un pacto y que "el objetivo perseguido por la diplomacia de la República Islámica de Irán con la suscripción del memorando de entendimiento no era otro que lograr que la República Argentina deje de responsabilizar internacionalmente a ese país se ambos atentados, tratándolo de estado terrorista o de favorecer organizaciones terroristas".

 


Entre distintas pruebas, el juez obtuvo un cable con fecha del 10 de setiembre de 2010 donde el encargado de negocios de la Argentina en Teherán informó que el subdirector de América Latina de la cancillería iraní le transmitió la intención del por entonces canciller Mottaki de enviar un representante especial a la Argentina para transmitirle a Timerman un mensaje personal, y solicitó una audiencia con el funcionario argentino. Fue el inicio de una sucesión de reuniones para lograr su propósito.

 

Además se llegó a la conclusión de que el Memorándum con Irán fue una estrategia de la república islámica para superar el aislamiento financiero e internacional que las naciones occidentales le impusieron por su respaldo al terrorismo.

 


Un escrito realizado por el ministro Salehi, dirigido al por entonces presidente iraní Mahmouk Ahmadinejad, informaba del encuentro que había tenido con Timerman.


Bonadio en su fallo:


"Así se pudo determinar que el mencionado punto 7º tuvo consecuencias reales y concretas sobre las alertas rojas dispuestas, como ya se dijera respecto de la 'addenda' a las circulares rojas, toda vez que con la notificación del instrumento por parte de los cancilleres de ambos países se logró que, el 12 de marzo de 2013, la Secretaría General de Interpol agregue una advertencia en idioma inglés en los archivos de los ciudadanos iraníes requeridos por la justicia argentina que dice: '…La Secretaría General de INTERPOL ha sido informada respecto de que el 27/01/2013 se firmó un acuerdo entre Argentina y la República Islámica de Irán sobre el atentado a terrorista a la AMIA en 1994 en relación con la presente notificación con el fin de resolver esta cuestión por la vía diplomática".

 

Esa "addenda" figuró hasta que cambió el Gobierno, a pesar de que el acuerdo nunca fue ratificado por el parlamento iraní.

 

Luego Ronald Noble, ex titular de INTERPOL, envió una carta reafirmando que la vigencia de las alertas no cambió esa situación. Bonadío "duda de la imparcialidad que tendría Noble", quien "prestó colaboración para armar una puesta en escena… ante la sociedad argentina".

 


"Interpol no dicta órdenes de detención", sino que son "los países miembros los que pueden pedir a la Secretaría General que publique una notificación roja, un aviso internacional acerca de una persona buscada", que "es enviada a los 192 países miembros", se especificaba en la web.

 

Las notificaciones rojas sobre Moshen Rezai, Moshen Rabbani y Ali Fallahijan, están vigentes, y se informa que se los responsabiliza por "Homicidio calificado, doblemente agravado (por haber sido cometidos por odio racial o religioso y por ser medio idóneo para causar un peligro común) en perjuicio de 85 víctimas fatales, en concurso ideales con lesiones leves y lesiones graves calificadas, en forma reiterada y daños múltiples agravados por haber sido cometidos por odio racial o religioso".


La investigación judicial determinará el grado culpabilidad de los detenidos y si las medidas adoptadas por Bonadio, fueron acertadas.