La deshidratación, un peligro potenciado por el calor

¿A qué puede afectar? ¿Qué dicen los médicos al respecto?
Sábado 30 de diciembre de 2017

Deshidratación - ola de calor

Las altas temperaturas vienen acompañadas por el riesgo de la deshidratación, que puede afectar el rendimiento físico y mental de las personas sin que puedan darse cuenta.


Esto lo convierte en "uno de los mayores peligros del verano", según afirmó Edgardo García Espina, jefe de Emergencias de la Clínica Zabala, quien destacó la importancia de realizar "tomas conscientes" y generar "alarmas mentales" para recordar beber agua.


"Somos lo que comemos y lo que tomamos. Pero si de líquidos hablamos, el 60% de nuestro peso corporal total es agua, relacionando la cantidad de agua con algunos de nuestros órganos podemos decir que Tres cuartas partes de nuestro cerebro y corazón están representadas por agua así como el 83% de nuestros pulmones y el 31% de nuestros huesos son agua. Sin embargo, a lo largo del día grandes cantidades desaparecen a través de la orina, el sudor, o incluso la respiración", señaló García Espina.


El especialista explicó que "la deshidratación se define como la disminución del agua corporal total producida por el desequilibrio entre las pérdidas de líquidos o fluidos y su ingreso, es decir, que las pérdidas superan los ingresos".


"Cuando tenemos sed es porque ya existe cierto grado deshidratación, con lo cual hay que anticiparse bebiendo agua durante todo el día. En principio, nos podemos ayudar colocando alarmas en el celular que nos recuerden que debemos hidratarnos de forma continua, de esta forma realizamos un ejercicio consciente de una correcta hidratación", puntualizó.


El médico remarcó que una adecuada hidratación "permite al organismo mantener un buen funcionamiento de muchas reacciones químicas internas, el adecuado equilibrio de muchos minerales como el sodio, potasio, calcio entre otros, es decir, que resulta fundamental para mantener el buen funcionamiento celular y de muchos órganos".


Además, la deshidratación puede traer consecuencias graves sobre la salud sobre todo en los grupos vulnerables, como lactantes, niños, ancianos, embarazadas y deportistas.


"A pesar de que la producción de sudor es baja estando en reposo, pueden llegar a exceder 1 a 2 litros por hora en deportistas que realizan ejercicios en climas cálidos y secos; bajo estas condiciones climáticas niños y ancianos aumentan las pérdidas de agua (por sudoración y respiración) produciendo deshidratación grave, situación que se puede agravar aún más en condiciones de enfermedad asociadas con fiebre, vómitos, diarrea, entre otras", añadió el experto.


García Espina indicó que "los problemas de salud vinculados a la deshidratación pueden ocurrir en todas las edades" y remarcó que "en general la deshidratación produce sequedad de la mucosas, debilidad, dolores de cabeza, fatiga, nauseas, la orina comienza a concentrarse y aparece más oscura hasta que finalmente si la falta de agua persiste los riñones dejan de funcionar y no se produce la cantidad de orina necesaria para eliminar los productos metabólicos de desechos".


"En el caso de los deportistas, la deshidratación puede bajar el rendimiento deportivo, traer alteraciones musculares como calambres, entre otros problemas. En los demás grupos de riesgo como niños o ancianos, la deshidratación puede llevar a problemas neurológicos y renales, situaciones realmente graves que ponen en riesgo la vida y requieren consulta y eventualmente internación para hidratación endovenosa. En la tercera edad, la deshidratación puede tener mayor impacto y producir debilidad, cambios de conducta, somnolencia progresando a desorientación y cuadros confesionales", agregó.


García Espina enfatizó que "una adecuada hidratación también previene la descompensación de enfermedades prevalentes como la diabetes o la hipertensión así que debemos considerar al agua como esencial para mantener la homeostasis o equilibrio de nuestro organismo".