"NO JUGARÁ CON TIEMPOS DEL OFICIALISMO"

Reforma laboral: Pichetto puso condiciones al debate, "el Gobierno debe arreglar con los sindicatos"

El referente del PJ ratificó que su bancada se va a negar a tratar la reforma laboral en febrero y a rechazar el pedido de desafuero contra la ex mandataria nacional.
Domingo 31 de diciembre de 2017

Pichetto

El jefe del interbloque de senadores Argentina Federal, Miguel Pichetto, advirtió que el Gobierno "debe arreglar primero con los sindicatos" antes de enviar el proyecto oficial de reforma laboral al Congreso.

 

"No estamos dispuestos a tolerar que se construyan iniciativas que no son defendidas por el propio gobierno", puntualizó Pichetto al reclamar al Gobierno que "primero arregle con los sindicatos".

 

"El peronismo expresa a 10 millones de personas que trabajan todos los días" y "no sólo a los sectores minusválidos de la sociedad", apuntó por otra parte.

 

"Nunca se puede decir no en política. Pero para que eso ocurra tiene que haber una visión de país que podamos compartir, un proyecto político de reconstrucción del peronismo", dijo sobre de la posibilidad de confluir con el bloque kirchnerista en el Senado.

 

Pichetto además destacó que la ex jefa de Estado "presidió la Comisión de Asuntos Constitucionales" del recinto anteriormente y sabe que la solicitud que hizo el juez federal Claudio Bonadio en el marco de la causa por supuestoencubrimiento del atentado a la AMIA "requiere de análisis y de dictamen".

 

El legislador peronista confirmó que ese tema se comenzaráa debatir recién "en marzo, cuando se constituyan las comisiones".

 

Por otra parte, defendió su apoyo al pacto fiscal y a algunas de las reformas que impulsó el oficialismo y pidió que en el Congreso haya "una oposición racional".

 

"Ella (por Cristina Kirchner) tiene una visión de una oposición dura, casi en la periferia del sistema y una mirada de bloqueo institucional. Nuestra tarea es la genuina representación de los intereses provinciales. Uno ayuda a mejorar la situación de provincias como Santa Cruz, que son definitivamente inviables, y del otro lado está la deserción, el no compromiso con el voto y el discurso por izquierda. Es un lugar cómodo", opinó.