POLÉMICA INSTALADA

Debate entre feminista sobre el #MeToo, ¿es puritanismo sexual?

Un debate entre Marta Lamas y Catalina Ruiz, ambas feministas pero con diferentes puntos de vista sobre el tema, comenzó la polémica sobre el movimiento #MeToo y lo que representa. ¿Es puritanismo sexual?
Sábado 13 de enero de 2018

Me Too

Un debate entre Marta Lamas y Catalina Ruiz, ambas feministas pero con diferentes puntos de vista sobre el tema, comenzó la polémica sobre el movimiento #MeToo y lo que representa. ¿Es puritanismo sexual?

 

Marta Lamas es una antropóloga y académica mexicana, una de las feministas más destacadas de México. Mientras que Catalina Ruiz es conocida principalmente por fundar el colectivo Estereotipas, un grupo que se ha enfocado en discutir sobre violencia de género principalmente en redes sociales.

 

Lamas afirmó que coincide en lo general con el contenido de la carta, pero advirtió que hay que matizar el contexto en que se publica, y calificó como “desafortunado” que el pronunciamiento de las francesas llegue en un momento en que las denuncias del movimiento #MeToo hayan logrado una gran concientización a nivel mundial sobre el acoso y abuso sexual en ambientes laborales.

 

Por su parte, Ruiz-Navarro, comenzó su intervención recalcando que #MeToo “nunca ha estado en contra del coqueteo” pues “a todas las personas les gusta sentirnos deseadas por las personas que nos gustan. Todas las personas tenemos una dimensión sexual (y) eso no se debe borrar de la vida social”.

 

"No es lo mismo una víctima de violación que una víctima de acoso, que la víctima de un piropo que se molesta porque en la calle le gritan guapa”.

Ruiz enfatizó en aspectos como el consenso y las relaciones de poder que son inherentes al acoso.

 

“El movimiento #MeToo nunca ha ido en contra del coqueteo, a todas las mujeres nos gusta sentirnos deseadas, pero hay formas en lo que eso [el coqueteo] se usa para que invadan tu cuerpo.

 

Ruiz-Navarro difirió al declarar que “el erotismo no puede ser por obligación” y que “no hay nada más sexy que el consentimiento”. Además, indicó que “el lenguaje humano es suficientemente sofisticado para que entendamos los bemoles en el uso de las palabras y en la manera en que alguien se te acerca. Uno sabe cuando otra persona quiere que te acerques o no”.