SALUD Y BIENESTAR

La mejor forma de cocinar el pescado y cómo mantener intactas sus propiedades nutritivas

¿Horno, grill o microondas?, ¿congelado o fresco? A continuación te brindamos unos tips para conservar mejor las propiedades de este rico alimento y los secretos a la hora de su preparación.
Jueves 22 de febrero de 2018

Pescado


Frito, rebozado al horno y hasta hervido, cada quien con su técnica a la hora de ingerir uno de los alimentos más saludables a criterio de muchos.

 

¿Pero cuál es la mejor manera de conservar sus propiedades alimenticias al margen del gusto de cada tipo de cocción?


¿Horno, grill o microondas?, ¿congelado o fresco? A continuación te brindamos unos tips para conservar mejor las propiedades de este rico alimento y secretos a la hora de su preparación.


Con cada tipo de cocción, el calor penetra el alimento de una manera diferente y es por eso que el principal punto a evaluar es el tipo de pescado que tenemos: por ejemplo, si tenemos pescado blanco, como la merluza, lo importante será cocinarlo tratando de evitar la pérdida de su alto contenido de agua donde radican la mayor cantidad de propiedades y gusto del menú.


Respecto a las piezas congeladas, siempre y cuándo sean de calidad, no es necesario descongelarlas. Basta con extraerlas del congelador unos minutos antes de cocinarlos y allí decidir el tipo de cocción que deseamos.


Pescado hervido:

 

Como primer paso debemos pasarlo por un chorro de agua fresca. Luego poner sal y especias a gusto. Mientras tanto poner agua en una cacerola y una vez que el agua esté tibia, colocar la pieza controlando que no hierva nunca.

Cuando parezca que va a hervir, bajar el fuego y dejarla a esa temperatura de pre-ebullición durante los diez o veinte minutos que tarda en hacerse el pescado. Así se evitará que la porción se desintegre.


Si la cocción alcanza el punto de ebullición, es aconsejable retirar el recipiente del fuego y dejarlo “estabilizar” térmicamente, sin que ello afecte negativamente al alimento.


Por lo general, los mejores cortes para cocinar de este modo son los de mayor grosor, como lomos, centros, corazones o pescadillas.


Pescado frito:


A unos 180º es el momento ideal de freír el pescado. En lo posible hay que tratar de que no baje la temperatura, esto hará que el pescado tarde más en cocinarse y su valor calórico aumente.

No tapar por completo mientras se cocina y en lo posible, no mezcles tipos de aceite. Lo ideal sería cambiar el aceite cada 5 o 6 frituras si es de oliva.


Pescado rebozado:

 

Pasarlo por agua fresca y salpimentarlo, dejar entre 10 y 15 minutos para que tome bien los condimentos.

 

Se puede ponerle jugo de limón como alternativa para reafirmar su consistencia y blanquearlo.


Secarlo ligeramente con un paño antes de pasarlo por harina, pues el pescado enharinado debe estar totalmente seco y con una capa fina de harina bien adherida a la carne.

 

Si se opta por el rebozado, se pasará luego por huevo batido, al que se le puede añadir un chorrito de agua o, mejor aún, de leche.


El aceite ha de estar bien caliente y en cantidad abundante. Muy importante a la hora de freír es que, inmediatamente después de echar el pescado en la sartén, se dé vuelta a la porción. De esta manera se formará una corteza de fritura por ambas caras que actúa como barrera, impidiendo que el agua muscular del pescado se evapore.

 

Sólo debemos preocuparnos del “punto” que queremos dar al pescado, guiándonos por los cambios de color en su superficie (más o menos tostados).

 

Finalmente, es menester tener en cuenta que al sacar el pescado de la plancha, horno o sartén aún seguirá cocinándose durante un tiempo, por el fuerte calor recibido en el proceso, por eso en el caso del pescado frito, es importante servirlo rápidamente para que esté crujiente y no se apelmace.

 

 

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