CUMPLEAÑOS 91

Mirtha Legrand, la diva de los almuerzos que triunfa desde pequeña

Desde los 14 años se encuentra en lo más alto del espectáculo en nuestro país. Repasá su historia en la nota.
Sábado 24 de febrero de 2018

Mirtha Legrand

A los 91, Mirtha Legrand, la diva de los almuerzos sigue siendo la principal figura del espectáculo en nuestro país. Repasa su historia en un análisis del periodista Alfredo Serra.

 

Su padre José Martínez y su mamá, Rosa Suárez –gente culta de clase media– paseaban a sus mellizas Mirtha, la Rosa, la Chiqui, y Silvia, Gordi, Goldie, de punta en blanco

Mirtha Legrand y Silvia Goldie Legrand

Ningún paso de las buenas familias de aquellos tiempos de tranway a caballo y pomos de agua florida en los carnavales fue omitido por los Martínez Suárez para sus pequeñuelas: poco después de los primeros pasos y las primeras letras, clases de teatro, declamación y danzas, presuntamente españolas: el llamado de la sangre.

 

Villa Cañás, sus calles, su indefectible boulevard, fueron –más que calles con vecinos, sus voces y sus cuitas– anchas pasarelas en las que se oía el susurro, el fru-fru del almidón de los vestiditos plisados de las melli…

Mirtha Legrand y sus hijos Daniel y Marcela Tinayre

Cuando morían los años 30 –durísimos, difíciles, convulsos–, Luis César Amadori (Gino para sus amigos), voluminoso zar del espectáculo en tiempos en que una estrella y una fama no se fabricaban en 15 días, tele, escándalo y poca ropa, eligió a la pequeña Mirtha para actuar con Silvia, bajo el seudónimo Rosita Luque, en el film Hay que educar a Niní (1940), que era, nada más, nada menos, la genial Niní Marshall, "nuestra Cervanta"" como mucho después la llamaría María Elena Walsh.

 

Siguió Novios para las muchachas (1941), y un año después, cuando Silvia ya empezaba a elegir la otra vida, la de mirarse en un espejo sin luces y a cara lavada, la Chiqui, 14 recién cumplidos… ¡primer protagónico!, y todavía un ícono del celuloide patrio: Los martes, orquídeas, con un todoterreno de templado oficio: comediante, crooner de jaz, gestual, intencionado, pícaro en el mejor de los sentidos: Juan Carlos Thorry (1908–2000).

Mirtha Legrand

En 1945 –año no recordado precisamente por esa boda– se casó con Daniel Tinayre, un director francés recalado en estas playas que la consagró –se consagraron, fue mutuo– con La vendedora de fantasías, La de los ojos color del tiempo y En la ardiente oscuridad.

 

Tampoco será necesario evocar sus Martín Fierro de tres materiales: bronce, platino, brillantes. Estaba acostumbrada…: antes el presidente Roberto Ortiz la ornó en la Avenida de Mayo con el honoris causa Reina del Carnaval, en noches de serpentina, papel picado, carrozas, y previsibles disfraces de princesa hindú, pirata de los siete mares, oso carolina, hada con varita mágica y todo…

Mirtha Legrand y Juan Carlos Thorry

Bueno, está bien. Me arrepiento. Vaya una concesión para los coleccionistas de números…

 

Cine: entre 1940 y 1965, 35 películas. Entre 1957 y 1990: diez obras de teatro. Dos programas de radio. Nueve programas de tele. Premios: 97. Y después, su Santo Grial. Los almuerzos.

Mirtha Legrand junto a Marcela Tinayre y Juanita Viale

Allí, en la cabecera de una mesa rococó por la que pasó medio país –hasta yo, más de una vez…–, esa mujer de la que el híper intelectual e insobornable Juan José Sebreli dijo "tiene las dotes innatas de un líder político", lleva medio siglo en la cosa.

 

Hoy, a los 91 años, la Chiqui sigue siendo la diva más relevante de nuestro país. Feliz Cumple, Mirtha.

Mirtha Legrand

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Diva de los almuerzos
Espectáculos (Alfombra Roja)