Cuadernos K: constructoras sufren alertas de riesgo y corte de financiamiento

Los datos surgen de la reciente declaración de Claudio Uberti ante la Justicia argentina y lo que admitieron algunos empresarios de la construcción off the record.

Por Canal26

Domingo 26 de Agosto de 2018 - 16:31

Carlos Wagner detenido - Coimas - Corrupción

 

El desfile de sobornos del que habrían sido protagonistas varios empresarios -sobre todo relacionados a la industria de la construcción- ante el ex funcionario K Claudio Uberti, habría incluido a Helport (Corporación América) y Decavial, Supercemento, Vialco, Coarco, Equimac y Dragado y Obras Portuarias, entre otras firmas más
pequeñas.

 

Los datos surgen de la reciente declaración del mencionado Uberti ante la Justicia argentina y lo que admitieron algunos empresarios en off the record. Incluso varios llegarona recordar una frase habitualmente lanzada por Uberti para -presuntamente- recibir las coimas: "No tengo tiempo para atenderlos a todos”.

 

Quince años después de aquel acuerdo con Uberti, algunas de estas y otras firmas constructoras ya comienzan a sentir en carne propia y a sufrir de alguna manera el efecto Lava Jato replicado en la Argentina.

 


Cuando la Justicia de Brasil destapó el mayor caso de corrupción de América Latina en 2014, las mayores firmas constructoras locales fueron el centro de casos de sobornos millonarios a funcionarios públicos. Mientras la Policía Federal brasileña, los fiscales de Curitiba y el juez Sergio Moro avanzaban sobre una planificada red de coimeros y coimeados, las empresas pagaban los costos de la corrupción.

 


Ahora, con el efecto Cuadernos K, los empresarios de la obra pública reconocen que sufren las consecuencias del sistema del que formaron parte. Macro, Supervielle y Galicia son las bancas que trabajan con obra pública, desde donde negaron haber cortado el crédito a las constructoras.

 

“Los estamos monitoreando”, comentaron desde una de las entidades”. Un empresario, sin embargo, aseguró a perfil que eso sí está sucediendo. “El 80 % de la línea de crédito es en base a los certificados de obras que presentamos. Esos créditos los están manteniendo. Pero el 20% restante que a nosotros nos sirve de colchón para saldar cuentas mientras esperamos que el Estado nos pague, ya se está cortando. Venía mal con la suba del dólar y empeoró con los cuadernos”, dijo.

 

Para los bancos, el índice de riesgo de las involucradas subió. Según el informe exclusivo presentado por Perfil, las autoridades del Macro se reunieron con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, quien les pidió que no dejen de financiar a las constructoras con el descuento de facturas. El banco le pidió al funcionario que mejore el sistema de descuento porque “no está claro en la ley”, confirmaron fuentes confiables presentes en ese encuentro.

 


Otra importante compañía, había emitido un bono para financiarse antes del escándalo y en los últimos días recibió un alerta de dos calificadoras de riesgo que advirtieron a los inversores sobre la situación judicial y la renuncia del empresario a la dirección de la firma. Una de las empresas energéticas que estuvo involucrada tuvo que detener la emisión de obligaciones negociables para financiarse cuando su presidente terminó detenido y arrepentido.

 

El sistema de la obra pública parece estar en shock. Tal vez se olvidaron que el empresario brasileño Marcelo Odebrecht pasó cerca de un año preso antes de que su padre decidiera acordar con los fiscales de Curitiba y ofrecer 77 arrepentidos que revelaron una sofisticada estructura de sobornos en doce países. Es evidente, por
ahora, que en Brasil, las revelaciones tienen otras dimensiones.

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