Info general - salud

La ciencia ya nos ha demostrado que hacer ejercicio tiene muchísimos beneficios para nuestra salud: ayuda a disminuir el riesgo de padecer cáncer, a mantener un corazón saludable, eliminar el estrés, entre otros. 

 

Pero hacer demasiado ejercicio con rutinas largas y pesadas puede hacerle daño a tu cuerpo, en especial si no tienes periodos de descanso para recuperarte. Entrenar por muchas horas o todos los días aumenta considerablemente el riesgo de lesiones y otros problemas de salud, como el agotamiento.

 

Por eso es bueno identificar las señales de que debemos bajarle a nuestra rutina fitness antes de que sea demasiado tarde:

  • Agotamiento general. En vez de sentirte llena de energía, al día siguiente de entrenar estás muy cansada, adolorida y hasta te pesa el cuerpo. Eso es justo lo opuesto a la vida saludable que queremos conseguir con el ejercicio.
  • Dolor Muscular. No es solo el que te da justo después de entrenar, más bien se trata de un dolor constante, incluso en los días que entrenaste poco o nada.
  • Mucha sed constante. Todo el tiempo sientes la boca seca y la sed es insaciable. Esto indica un cierto grado de deshidratación por sobreentrenamiento.
  • Sientes las piernas pesadas. El sobreentrenamiento causa una pérdida de la capacidad neuromuscular, lo que nos hace sentir que caminamos más lento porque nuestras piernas no dan para más.
  • Frecuencia Cardíaca Alta. Tu corazón late muy rápido incluso cuando estás en reposo.
  • Te enfermas con frecuencia. Hacer demasiado ejercicio provoca que tus defensas bajen y le abre la puerta a varias enfermedades, aunque la gripa es la más común.
  • Tristeza. La falta de ánimo en general es un síntoma importante dentro de los casos más graves de exceso de entrenamiento.
  • Insomnio. Como ejercitaste demasiado, tu cuerpo queda sobre estimulado y no puede calmarse para conciliar el sueño. Una buena sesión de ejercicios debe dejarte relajada para dormir bien.
  • Baja autoestima. Como toda tu atención está puesta en tu cuerpo, tu mente deja de ver otras cosas que te hacen valiosa, y tu amor propio empieza a depender de tus resultados fitness.
  • Poca o nula concentración. Como resultado del agotamiento, sientes que tu mente está más lenta y aletargada. No puedes concentrarte en nada por mucho tiempo, olvidas cosas y sufres cambios drásticos de humor a lo largo del día, incluso cuando no estás haciendo ejercicio.