Protesta de PyME en el Congreso, economía, política, NA

(Foto: NA)

 

Una semana después de la cumbre del G20 en Buenos Aires, la economía argentina vuelve a volver a todos a la realidad, mostrando el estado crítico del aparato industrial de la Argentina.

 

En sólo cuatro días llegaron, uno tras otro, el informe del Indec dejando en exposición la fuerte caída de la actividad manufacturera del 6,8% en un año, que impactó; una gran manifestación de PyME que terminó con un claro reclamo para el Gobierno frente al Congreso, y lo dicho por el titular de la UIA hablando sobre la culminación de “un muy mal año” y un 2019 “preocupante”.

 

Así las cosas, muchos se deben estar preguntando si todo el mundo se confabuló contra el Gobierno o, como muchos otros sostienen, es que simplemente ya se ha llegado a un punto tal de la crisis que no hay modo de ocultarla.

 

El jueves pasado, ocho pymes se manifestaron en el Congreso “para que el sector político vea que este segmento de la economía, que justifica el 70 por ciento de la producción del país y más del 80 por ciento del empleo, está en vías de extinción de la mano de este modelo económico”, tal como indicó Raúl Hutin, dirigente empresario textil (CEEN y ProTejer), importante referente de los industriales de la localidad bonaerense de Moreno.

 

Por su lado, Federico Cuomo, dirigente de RIEL, del rubro bebidas, de la localidad de Avellaneda, dijo al respecto que “la irrupción de distintos hechos en pocos días referidos a la industria es porque la situación ya es desesperante, cierran 25 pymes por día, un ritmo que se aceleró después del shock devaluatorio de este año; hay resistencia de algunas entidades, las más tradicionales, a manifestarse en la calle, pero la política de arreglar los asuntos entre dirigentes y funcionarios en una mesa, con café y masitas, ya no va más. La concentración del jueves fue inédita en varios sentidos. Eramos ocho entidades, de las cuales cinco se crearon en los últimos tres años. Nos reunimos 500 empresarios, algunos de los cuales participaban por primera vez en un hecho así. Y muchos que se enteraron a partir de ver la manifestación en los medios, avisan que quieren estar presente en la próxima. Si no tenemos respuestas, vamos a terminar siendo los “chalecos amarillos” pymes en Argentina”.

 

El mencionado Hutin fue también consultado sobre los dichos de Miguel Acevedo, presidente de la UIA, y dijo que “obviamente coincido en que 2018 fue muy malo, y mi sector, el textil, fue el que la pasó peor. Y también coincido en la preocupación por el 2019, porque el ajuste que se viene va a ser feroz. Si reducen 400 mil millones de pesos del presupuesto, seremos los pymes y trabajadores, con pérdidas de producción y de ingresos, los que lo vamos a pagar. La rueda del carro sigue rodando para atrás, y eso va a hacer que la cosa se empeore. Los que pudimos llegar más o menos bien a fin de año, en los próximos meses vamos a ser alcanzados por el corte en la cadena de pagos, que se agrava todos los días”.

 


Hay algo que ya es imposible de negar: en la protesta de las PyME frente al Congreso se vivió un clima y un ambiente que nada tuvo que ver con una reunión de empresarios. Cuomo se expresó sobre lo sucedido y aseguró: “Por un lado, hay una conciencia muy marcada que la situación es cada vez peor, que estamos ante un industricidio. Somos dirigentes que venimos de vertientes muy diferentes, pero aquí hay un acuerdo en que era necesario llamar la atención del sistema político sobre el actual estado de cosas. Y la reunión en el anexo fue elocuente: éramos ocho dirigentes en el escenario hablándoles a 32 diputados nacionales que fueron a escucharnos. No creo que haya ocurrido nada así”.

 

Guillermo Moretti, titular de la Federación de Industriales de Santa Fe, también se sumó a la larga lista de empresarios preocupados por la coyuntura económica y afirmó: “Si la sociedad quiere suicidarse, seguirá con este modelo”.

 

La expresión usada podría dar la sensación de ser algo exagerada, pero sin embargo, esta semana no fueron pocos precisamente los dirigentes que también hablaron de la misma manera.

 

El presidente de la UIA redobló la apuesta discursiva y se tomó el tiempo para defender el mercado interno. Los reclamos al gobierno son de todo tipo y color, siempre y en todos los casos signados por la extrema urgencia del momento y sin hacerse las más mínimas ilusiones de recibir una respuesta de parte del Gobierno de Macri.

 

“Incluso de los que simpatizan con Dante Sica (ministro de Producción y Trabajo), tienen llegada a él pero saben que, con esta política, no tiene herramientas”, sostienen off-the record muchos empresarios PyME. “Por participación en la producción y el empleo, somos un sujeto político a tener en cuenta, y vamos a reclamar ese espacio”, dijo recientemente un referente del sector.

 

Y hay más: durante las últimas semanas se dieron reuniones de grupos empresarios con dirigentes sindicales y movimientos sociales; mientras que todo indica que se darán otras más, sobre todo al comienzo de un año complicado, y muy político, como será 2019.