Country El Rocío de Canning

Un nuevo hecho de inseguridad vivieron los vecinos de Canning, esta vez, en el country El Rocío.

 

Todo comenzó en el marco de una cita entre uno de los propietarios, identificado como Javier Flores, y una mujer que había conocido por Instagram hacía unas semanas, llamada Jaqueline Grisel.

 

Dispuesto a tener una segunda cita, se encontraron en la rotonda de San Justo y la invitó a subir a su auto. Poco después, cuando se estaban dirigiendo hacia Canning nuevamente, fueron interceptados por dos vehículos.

 

Rápidamente descendieron de los autos tres personas armadas. Agarraron a la mujer y la pasaron a otro auto, a la vez que redujeron al vecino de El Rocío y condujeron con él en su auto hasta el country. Una vez llegados a las inmediaciones del barrio los delincuentes volvieron a poner a la víctima al mando de su auto para poder pasar tranquilamente la guardia del country.

 

Fue entonces cuando lograron ingresar con facilidad, dirigiéndose al domicilio del vecino para registrar por completo su hogar y sus pertenencias. Tras 15 minutos, intentaron darse a la fuga usando el mismo vehículo en el que ingresaron. No obstante, cuando quisieron arrancar se les trabó la caja automática y no pudieron avanzar.

 

 

Ante la desesperación, los delincuentes robaron a mano armada otra camioneta que circulaba por el barrio, haciendo bajar rápidamente a sus ocupantes y fugándose finalmente en este vehículo, acompañados de la misma mujer con la que el vecino había tenido una cita.

 

"Los ladrones amenazaban, no tuvimos que esconder detrás de un arbusto y los vecinos estuvieron varias horas sin poder salir de sus casas. ¡No se puede vivir en paz!", explicó una de las víctimas de este siniestro. 

 

El hombre, de unos 24 años, fue trasladado por la ambulancia del SAME a un hospital con un raspón en la rodilla y golpes varios.

 

Los vecinos del barrio aseguran que la versión que le dio el hombre a la guardia fue totalmente diferente a la que le dio a la policía y durante varias horas se les pidió a los propietarios no abandonar sus hogares por miedo a que los delincuentes no hubieran huido.