Doodle homenaje a Paul Klee

Google ilustró su imagen en aniversario del nacimiento del pintor Paul Klee con un pintoresco doodle que se puede ver durante toda la jornada.

 

Paul Klee nació el 18 de diciembre de 1879 en Suiza -en la comuna Münchenbuchsee- pero algunos lo consideran, también, alemán.

 

Su papá era el profesor de música alemán Hans Wilhelm Klee y su mamá, la cantante suiza Ida Marie Klee. Por eso, vivió desde pequeño rodeado de música y, antes de convertirse en pintor, se consolidó como violinista y tocó en una orquesta sinfónica.

 

Así fue que, al volcarse hacia las artes visuales, Paul Klee trajo consigo el ritmo del sentido musical. Estuvo influido por movimientos como el cubismo, el surrealismo y el expresionismo y exploró distintos estilos, lo que le permitió desarrollar su propio enfoque de la creación artística, que desafiaba la categorización y que era rigurosa e infantil al mismo tiempo.

Paul Klee

Desde que era un adolescente, dibujaba paisajes y caricaturas y, en 1911, comenzó a mantener registros meticulosos de todas sus creaciones, ya sea en cuadros, obras en papel, gráficos o esculturas. Además, estudió los puntos, líneas, planos y las formas que observaba en la naturaleza como la pecera que tenía en su casa, las venas que veía en las hojas o el cuerpo humano.

 

Junto con su vecino, el famoso pintor ruso Wassily Kandinsky, Klee estaba afiliado a un movimiento influyente de artistas expresionistas conocido como Der Blaue Reiter, que duró desde 1911 hasta 1914. Luego, durante la década de 1920, enseñó en la Escuela de la Bauhaus, en Weimar, Alemania. El Cuaderno de Dibujo Pedagógico que escribió para sus estudiantes en ese entonces todavía se usa hoy.

 

Klee nunca dejó de impulsar su creatividad y produjo una gran cantidad de obras cada año. Tanto es así que, en 1939, cerca del final de su carrera, completó un récord de 1,239 trabajos. En el 139° aniversario del nacimiento, Google decidió homenajearlo dedicándole un Doodle a su Rote Brücke (Puente Rojo): una obra de 1928 que transforma los tejados y arcos de una ciudad europea en un patrón de formas representadas en tonos contrastantes pero armoniosos. Como escribió Klee en su diario, en 1914: "El color y yo somos uno...soy pintor".

 

También dijo: "Algunos no reconocerán la veracidad de mi espejo. Recuerden que no estoy aquí para reflejar la superficie sino que debo penetrar en el interior. Mi espejo palpita hasta el corazón".