Caroline Bradner, maestra que viajó a Tailandia y contrajo  el Síndrome de Guillain-Barré

Caroline Bradner, de 22 años, se mudó a Tailandia en octubre para cumplir su sueño de enseñarle a chicos extranjeros.

 

Sin embargo, su sueño se transformó en pesadilla: contrajo el Síndrome de Guillain-Barré, que la dejó paralítica y ahora su familia espera llevarla a Estados Unidos para que se recupere.

 

Unos días antes de quedar inmovilizada, comenzó a sentir debilidad en el abdomen, lo que rápidamente se expandió al resto del cuerpo y le causó dificultad para desplazarse. Tras una consulta en un hospital local, le diagnosticaron esclerosis múltiple. Sin embargo, cuando un amigo la llevó nuevamente a la clínica porque se había despertado sin poder moverse, el resultado de los estudios fue claro: había contraído el Síndrome de Guillain-Barré.

 

Este trastorno es una enfermedad neurológica autoinmune que ataca las células nerviosas y provoca debilidad muscular o parálisis. Los síntomas (que comienzan con debilidad muscular y hormigueo) pueden durar semanas. Según la Clínica Mayo, se desconocen sus causas, aunque, en líneas generales, “está precedido por una enfermedad infecciosa, como una infección respiratoria o una gastroenteritis vírica”.

Caroline Bradner, maestra que viajó a Tailandia y contrajo  el Síndrome de Guillain-Barré

Al enterarse de esta situación, la mamá de Caroline viajó a Tailandia y empezó a recaudar fondos para cubrir los gastos médicos. Si bien no existe cura para esta enfermedad, la mayoría de los pacientes logran recuperarse completamente.

 

En el caso de esta joven, había quedado inmóvil del cuello hacia abajo. Sin embargo, su papá declaró a medios extranjeros que ven mejorías todos los días y que ya puede mover el hombro y sentir un hormigueo en los dedos. “Agradecemos toda la ayuda de la gente. Caroline tiene mucha familia y amigos de su lado, que quieren que esté en casa lo antes posible para recibir el cuidado que necesita”, completó

 

El seguro de salud aceptó pagar por el traslado hacia los Estados Unidos, así que sus padres aclararon que el dinero sobrante de las donaciones será, a su vez, donado.

 

“Estar en Tailandia le cambió la perspectiva de vida. Dice que la gente allá es increíble y está siempre feliz. Creo que quiere vivir así y tiene una actitud muy positiva. Quiere volver a casa, así que sus esfuerzos están puestos en la rehabilitación”, concluyó el padre.