Juicio contra independentistas catalanes - Reuters

(Foto Reuters)

El Tribunal Supremo abrió este martes el histórico juicio contra 12 dirigentes independentistas catalanes, implicados en el fracasado intento de secesión de octubre de 2017, en un momento en que la cuestión catalana tiene la política española patas arriba.

 

La audiencia de este martes, que se limitará a cuestiones previas de procedimiento, comenzó hacia las 10H20 de la mañana (09H20 GMT) en el Tribunal Supremo en Madrid, rodeado de un fuerte dispositivo de seguridad.


En la majestuosa sala de audiencias, los 12 acusados, nueve hombres y tres mujeres, aparecieron sentados en cuatro banquetas ante el tribunal, formado por siete jueces.


"Es el juicio más importante que hemos tenido en democracia", declaró recientemente Carlos Lesmes, el presidente del Supremo.


El proceso, que debe prolongarse unos tres meses y en el que se esperan cientos de testigos entre ellos el expresidente del gobierno español Mariano Rajoy, será retransmitido en directo por televisión, y para seguirlo se han acreditado más de 600 periodistas, españoles y extranjeros. La sentencia no se conocerá antes de julio.


El principal protagonista del intento de secesión, el expresidente catalán Carles Puigdemont, huido en Bélgica, será el gran ausente del juicio, ya que España no juzga delitos graves en ausencia. Sí que está su ex vicepresidente, Oriol Junqueras, contra el que la fiscalía pide 25 años de prisión.


Para los otros once acusados, la fiscalía pide entre 7 y 17 años de cárcel. Entre ellos se encuentran la expresidenta del parlamento catalán, Carme Forcadell, varios ministros regionales y los responsables en el momento de los hechos de las asociaciones independentistas ANC y Omnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart respectivamente.


En total, nueve están acusados de rebelión, con el agravante de malversación de fondos públicos para seis de ellos, y se encuentran en prisión preventiva. Estos nueve, en cárceles cerca de Madrid durante la duración del juicio, fueron trasladados al tribunal en furgones policiales.


Luego de sostener una pancarta que leía "Decidir no es delito" junto a otros líderes independentistas cerca del Supremo, el presidente catalán, Quim Torra, ingresó al edificio para estar presente en la audiencia.


Los separatistas, que tachan este proceso de "farsa", se manifestarán a las 19H00 (18H00 GMT) en Barcelona, la capital de Cataluña, región donde activistas radicales cortaron temporalmente la mañana del martes varias carreteras.


"Es un juicio político", y "debemos convertirlo en un boomerang contra el Estado" español, dijo Elisenda Paluzie, presidenta de la influyente asociación separatista ANC.