Chapo Guzmán Reuters

(Foto: Reuters)

Este martes Joaquín "Chapo" Guzmán fue declarado culpable de los 10 delitos de los que era acusado por liderar un imperio criminal que traficó toneladas de drogas a Estados Unidos durante 25 años, por los cuales enfrentará cadena perpetua según la ley estadounidense.

 

El extenso juicio, de 12 semanas, permitió a los fiscales detallar ampliamente el funcionamiento interno del cartel de Sinaloa al mando del mexicano, brindando una visión única del tráfico internacional de drogas.

 

En primera instancia, se supo que varios niveles del gobierno mexicano estuvieron implicados en sobornos, incluidos los presidentes Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018), quienes habrían recibido según el abogado del narcotraficante "cientos de millones de dólares en sobornos".

 

Además se conocieron macabros detalles de cómo se manjaba Guzmán: Isaías Valdez Ríos, exguardaespaldas de Guzmán Loera, describió detalladamente el gran nivel de violencia que ejercía su jefe con manos propias.

 

"Eran como muñecas de trapo, sus huesos estaban totalmente rotos. No podían moverse. Y Joaquín todavía los estaba golpeando con una rama y su arma", explicó Valdez sobre dos "traidores" que fueron ejecutados por el propio Guzmán.

 

 "Hizo quemaduras con un hierro en la espalda, su camisa se le pegaba a la piel. Tenía quemaduras hechas con un encendedor en todo el cuerpo. Sus pies fueron quemados", detalló.

 

Otro testigo dijo que el Chapo violaba rutinariamente a jóvenes, con preferencia por los de 13 años, a quienes consideraba "sus vitaminas". 

 

También se habló de la inversión por parte de Guzmán de mucho dinero en equipos de software de espionaje para vigilar todas las comunicaciones entre sus cercanos.

 

En ese marco, Christian Rodríguez, un joven colombiano experto en informática, desarrolló un sistema de software espía de la más alta tecnología que instaló en los teléfonos y computadoras pertenecientes a la esposa, Emma Coronel, amantes y asociados de Guzmán Loera.

 

También se conocieron detalles de la operatoria del narcotráfico. Los fiscales presentaron un audio en el que, aseguran, el Chapo sostiene una conversación telefónica con un narcotraficante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) .

 

En ese marco, los testigos develaron a lo largo del juicio los diversos métodos que tenía Guzmán Loera para entrar la droga de México a los Estados Unidos: en trenes y barcos de pesca, helicópteros y aviones, barcos semisumergibles y petroleros, cajas de zapatos y latas de ají picante.