Miles de fieles rinden culto y agradecen a San Expedito

 

Este 19 de febrero se celebran los cultos mensuales en honor a San Expedito, en la capilla San Luis Gonzaga, que se encuentra en la intersección de calles Viamonte y Alberti, del barrio Primera Junta, de la ciudad Capital de la provincia de Santiago del Estero.

 

A las 20 comenzarán las alabanzas, y a las 20:30 da inicio la santa misa por los enfermos, a cargo del padre Francisco, de los Hermanos Discípulos de Jesús. Asimismo informaron que se realizarán confesiones desde las 20 y durante la misa. Invitan a toda la feligresía a participar de la celebración especial, en la que se pedirá por la salud de todos aquellos que hoy sufren alguna dolencia.

 

"Viene mucha gente a visitar la capilla, a compartir un momento espiritual importante. La falta de trabajo, las situaciones familiares, momentos difíciles que atraviesan, se sienten más cercanos a Dios aquí", dijo, por su lado, el sacerdote Germán Brusa, de la Capilla San Martín de Porres, en Santiago del Estero.

 

Año tras año, son miles y miles los fieles que rinden culto, agradecen y piden a San Expedito en la provincia y otras partes de la Argentina.

 

Celebración de San Expedito

 

La historia de San Expedito:

 

San Expedito fue comandante de una legión romana y como tal defendió al Imperio ante las invasiones de los Bárbaros. Al convertirse en cristiano fue martirizado (posiblemente por orden del emperador Diocleciano) en Melitene, Armenia (hoy Malatya, Turquía). Junto con él murieron sus compañeros de armas: Caio, Gálatas, Hermógenes, Aristónico y Rufo. Muchos otros mártires dieron gloria a Dios en su época, entre ellos Santa Filomena y San Jorge.

 

Según la tradición, en el momento de la conversión, se le acercó el demonio, en forma de un cuervo que le gritaba "cras, cras cras" (En latín significa "Mañana, Mañana, Mañana"). Así trataba de persuadirlo a que dejase su decisión para después ya que el demonio sabe que lo que se deja para mañana hay mucha posibilidad de que se quede sin hacer. Pero Expedito aplastó al cuervo tentador con prontitud diciendo "¡HODIE, HODIE, HODIE!" (HOY, HOY, HOY). No dejaré nada para mañana, a partir de HOY seré cristiano".

 

Así se convirtió en soldado de Cristo, utilizando desde ese momento su valor y disciplina para el Reino de Dios.