Gente en el banco, economía

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En una economía en crisis, en donde la tasa de inflación está otra vez en torno al 50% al año, hablar de transacciones monetarias en pesos en el conjunto del sistema financiero puede no tener demasiado sentido, porque de inmediato se llega a cifras billonarias. De ahí que, claramente, la gente se incline por el dólar.

 

De ahí que a la luz de la determinación del Banco Central prohibiendo a las entidades cobrar una comisión por depósitos hechos en efectivo, pese a que fue una iniciativa destinada a fomentar el blanqueo de la economía, así como de compensar el costo del movimiento de billetes y monedas, contratación de transportadoras de caudales para trasladar voluminosas bolsas con dinero de baja nominación, en el sistema comenzaron a analizar el efecto de la medida.

 

De acuerdo a un estudio reciente, en 2018 "el retiro de efectivo de los bancos, sea por ventanilla, sea por la terminal automática (ATM) ascendió al equivalente a USD 150.000 millones", unos $6,5 billones al tipo de cambio actual, y aproximadamente el 40% del PBI.

 

Claramente se trata de la suma de flujos de dinero constante y sonante de los 12 meses del año, a un promedio de unos USD 12.500 por mes, poco más de 1,3 billones de pesos que se desplazan por todo el país con camiones de caudales, que dan servicio, más el costo de custodia, lugar y disponibilidad de bóvedas, y capacitación de peritos que deben asegurar el curso legal y también el retiro de los billetes que se deterioran, más en un momento de creciente velocidad de circulación, caída de la demanda, por la erosión que provoca el cuadro inflacionario.

 

Por eso, a mediados del año pasado muchas entidades bancarias, en particular las grandes que se lanzaron al desarrollo de la banca digital y fomento de las ventas del uso del dinero electrónico comenzaron a desalentar el movimiento de efectivo mediante la "penalización" de los depósitos de billetes y monedas, con el cobro de un cargo de hasta 2 por ciento.

 

Incluso en este contexto, el estudio privado estableció que un 20% de los retiros de dinero en efectivo que formaban parte de la circulación monetaria en blanco pasaron en el último año a la economía en negro, esto es fuera del alcance de la manos de la AFIP, por el que se dejan de recaudar el equivalente a poco más de 2,4% del PBI.

 

De ahí que en el sistema bancario no se entiende ese retroceso del Gobierno de Cambiemos que implique poner un subsidio entre privados, de las entidades a empresas y particulares que hacen del uso del circulante el negocio de evitar el pago de impuestos, como a los débitos bancarios, y también Ganancias e IVA.

 

El informe da cuenta de que el movimiento de dinero en efectivo está dividida en un 70% entre pequeñas y medianas empresas y 30% entre personas humanas.

 

De todos modos, en las entidades consideran que con el desarrollo de la banca digital, que fomenta los pagos y cobros a través de la red de internet, con el consecuente ahorro de tiempo, sin colas, ni demoras, y aumento de la seguridad física en el manejo de circulante, más la ventaja que representa para el Estado la reducción de la evasión, una práctica que forma parte del compromiso asumido por Leandro Cuccioli, el uso de efectivo deberá tender a disminuir, aunque ahora se avanzó en la dirección opuesta.