EDAD “DE ORO”

El sexo a los 60

A esta edad, el sexo suele transformarse en un tema tabú, por lo que abundan los prejuicios y la ignorancia. Para los especialistas, los años tienen una importancia secundaria en este tema, y el sexo puede seguir disfrutándose de la misma forma, o incluso más, que en la juventud.
Miércoles 30 de mayo de 2007


Durante el último siglo, los occidentales han ganado 30 años más de vida, por lo que al cumplir los 60 aún le quedan, en circunstancias normales, otros 20 o 30 años de vida.

Mucha gente no está dispuesta a pasar todo este tiempo sin tener contacto con el sexo pero, no obstante, los mitos abundan:

A la edad adulta, la mayoría de los hombres se hacen impotentes incurables. A partir de los 65, solo uno de cada cuatro hombres tienen problemas serios en conseguir y/o mantener erecciones, mientras que a los 80, esto le sucede a solo uno de cada dos varones, afirma la licenciada en psiquiatría Susana Merces, quien ha escrito varios artículos sobre el tema. “El Viagra soluciona cerca de los dos tercios de los problemas de impotencia, y existen nuevos tipos de inyecciones auto-aplicables e implantes que pueden solucionar los casos restantes. Pero solo del 5% al 10% de los hombres busca ayuda”, agrega.


Cuanto más viejos, peores amantes. La verdad puede ser justamente lo contrario. A medida que los hombres envejecen, pueden retrasar la eyaculación por más tiempo, lo cual extiende el sexo y provoca que las mujeres puedan sentir mayor placer.
La capacidad para el placer sexual de una mujer, disminuye después de menopausia. Las mujeres que nunca tuvieron problemas para experimentar orgasmos cuando eran más jóvenes, continúan haciéndolo hasta bien entrada la vejez, "incluso a los 80 años, o aún más adelante," afirma el doctor en medicina especializado en sexología Jorge Rivera. Y gracias a la experiencia y la falta de prejuicios, muchas mujeres grandes lo disfrutan más a la edad adulta que en sus primeros años de sexo.


El envejecimiento baja la libido. “Aquí solo importa la salud” acentúa Merces. El deseo continúa siendo el mismo en los hombres y las mujeres adultas sanos, y sólo las enfermedades psíquicas u orgánicas pueden afectarlo.
Es más probable, sin embargo, que la gente adulta sufra enfermedades como la artritis, la osteoporosis, u otras dolencias que le impidan un buen movimiento de su cuerpo en la cama. La diabetes puede conducir también a la impotencia en los hombres, lo mismo que algunas drogas como los antidepresivos, o las que se utilizan para combatir la tensión arterial alta. Los ataques cardíacos no significan un gran problema para el sexo, pero las arterias endurecidas pueden provocar erecciones más débiles o falta de las mismas.

La obesidad, el consumo de alcohol y el fumar mucho, pueden también disminuir el funcionamiento sexual. Quienes posean un cuerpo más saludable durante su juventud o mediana edad, tienen más chances de gozar del sexo durante sus años adultos, destaca Rivera.

El especialista señala que "durante los últimos 25 años, hubo un cambio enorme en todo lo relacionado a la ciencia aplicada al sexo, por lo que es imposible seguir atado a los viejos pre-conceptos". Razones no le faltan, ya que en los Estados Unidos, por ejemplo, existen 10 millones de hombres que toman Viagra, el fármaco que combate la impotencia, y hubo una explosión de la investigación de los temas relacionados al envejecimiento, con lo cual la mayoría de quines nos dedicamos a eso, hemos comprobado que la gente adulta no es asexuada.

Todo esto no significa que el sexo podrá ser el mismo que se practicaba a los 20 años. Por ejemplo, es normal que las mujeres desarrollen sequedad vaginal durante la menopausia. Quienes sean sexualmente muy activas, a menudo necesitan tomar algunas hormonas, o aplicar otro tipo de remedios similares para lograr un coito más cómodo.


Los hombres, por su parte, necesitan un mayor estímulo sexual a medida que envejecen. Los especialistas coinciden en señalar que el órgano más importante para el sexo, es el cerebro. “Los episodios ocasionales de problemas de erección suelen aterrorizarlos, -afirma Merces-, ya que los varones suelen ser competitivos por naturaleza, y continuamente están calculando si los demás hombres de su edad pueden hacer lo que ellos no pueden " La relajación fomenta las erecciones, por lo que los hombres que sufren episodios ocasionales de falta de erección, solo deben tranquilizarse e intentar volver a disfrutar del sexo, sin caer en absurdas comparaciones o prejuicios. "Muchas veces, por la humillación y el temor de no tener éxito, suelen evitar el sexo en pareja, y se pierden de disfrutar las relaciones sin ninguna causa seria" agrega la psiquiatra.


“Las relaciones sexuales son mucho más que la penetración y el orgasmo”, señala Rivera, al tiempo que agrega que “el contacto físico cariñoso, es una parte importante de la vida en cualquier edad. Nunca se es demasiado viejo para esas cosas”.

A pesar de que nuestra cultura “edad-fóbica” marca determinados prejuicios, muchas personas continúan teniendo vidas sexualmente maravillosas en su adultez. “Para quienes hayan llevado una vida sana, tanto física como mental, y tomen un buen cuidado de sí mismos, el sexo puede llegar a ser mejor de lo que fue siempre”, sentencia Rivera.