MISTERIO A LA SUDAMERICANA

“Embojhasá, eiké y epoí” es la forma de llegar al gol de uno de los candidatos

¿Código interno? ¿Dialecto secreto para distraer a los rivales? La respuesta, en la nota.
Domingo 1 de julio de 2007
El idioma guaraní, de uso cotidiano en Paraguay, es un arma indescifrable dentro de una cancha de fútbol y todos los integrantes de la plantilla albirroja lo utilizan para convertir en un dilema sus mensajes dentro del terreno de juego.

Desde los clásicos embojhasá (pasa la pelota), eiké (entrá), eyú (vení), esé (salí) ejopy (aprétalo), epoí (lanza el centro), hasta términos menos ortodoxos como ehevipoé (tocale el trasero) o epyvoí (patéalo) figuran en el obligatorio vocabulario aborigen de los guaraníes.

"Es molesto. Nadie entiende de qué hablan", dijo un empleado del hotel donde se aloja la delegación albirroja que viene de golear 5 a 0 a Colombia en el estadio Pachencho Romero de Maracaibo el pasado jueves, en partido por la primera fecha del Grupo B de la Copa América de Venezuela-2007.

El ambiente relajado tras la victoria es inocultable, más allá de la modestia que exteriorizan en sus declaraciones a la prensa los jugadores quienes, sin lugar a dudas, se sienten muy cómodos hablando en guaraní.

Interrogado si, como dicen, es una condición hablar la lengua guaraní entre los jugadores, o por lo menos manejar durante el partido ciertos códigos en el idioma autóctono que habla el 80% de la población de Paraguay, el argentino nacionalizado Jonathan Santana respondió: "no y sí".

"Es inevitable hablar guaraní. Yo no sé hablar pero estoy aprendiendo rápidamente en el poco tiempo que estoy compartiendo con mis compañeros", enfatizó.

"Mi mamá habla pero no tiene con quien practicar (en Argentina). Mis tíos hablan y se comunican entre ellos en guaraní", comentó.

El entrenador de la albirrojoa, el argentino Gerardo “Tata” Martino, ya conjuga este lenguaje que subsistió a tantos años de colonización y cultura española, dicen que gracias a la unión de indias con españoles y el rescate del léxico por los jesuitas para convertirlo en escritura.

Martino trabaja como técnico en Paraguay desde el 2000 y debe adaptarse a veces al vocabulario para que les quede claro el mensaje en la cancha a cada uno de sus pupilos.

El Tata sacó campeón de Paraguay al Cerro Porteño y al Libertad. A este último lo llevó a las semifinales de la Copa Libertadores en 2006 y a partir de esta campaña fue elegido para dirigir al seleccionado paraguayo desde inicios de este año.