¿Hugo Chávez se queda con el negocio de Esso?

El presidente de Venezuela busca acrecentar su participación en el ámbito local y, para ello, podría adquirir la petrolera que posee el 12% del mercado. Mientras tanto, la Secretaría de Ambiente tomará una decisión la semana próxima sobre la situación de Shell, que podría sufrir la clausura.
Viernes 31 de agosto de 2007
Tras el anuncio de que Esso se retira del país, aparecieron nombres de hipotéticos compradores del negocio que deja la petrolera, entre los que se destacan el de Hugo Chávez, quien intenta asentarse con más fuerza en el mercado argentino.

El presidente de Venezuela, a través de la alianza de empresas entre Enarsa/PdVSA, debería abonar una suma cercana a los u$s 1.000 millones. Esa cifra es la que le encomendó Esso al banco de inversión JP Morgan.

El jefe de Estado bolivariano tiene sólo dos bocas en sociedad con Enarsa y es dueño de Sol. Otra de las cartas que posee es adquirir la petrolera Rhasa en sociedad con la firma argentina para consolidar su embarco en este país.

Chávez anunció en 2001 que iba a abrir hasta 600 estaciones de servicio. Y en 2004 intentó quedarse en vano con el negocio de Shell.

En un clima hostil para la inversión extranjera en combustibles, hay que recordar que la empresa Shell podría ser clausurada por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable la próxima semana.

La cartera dependiente de Romina Picolotti culminará un informe el lunes y, si encuentra que desde alguna petrolera se filtra fuel oil hacia las aguas de la Cuenca Matanza-Riachuelo, podría tomar la decisión de sancionarla durante el transcurso de esa semana.

La Ley de la Cuenca Matanza–Riachuelo (26.186) permite las sanciones de la Secretaría de Ambiente, que tiene poder de policía. El organismo que conduce Picolotti puede (sin depender de jueces, ni siquiera de otras autoridades del Poder Ejecutivo) apercibir con multas, decomisar bienes, cerrar instalaciones o disponer clausuras de empresas cercanas a la vera del famoso riacho.