"VILLA CARIÑO"

Asesinó al amante de su esposa pero está libre por vivir en pueblo de infieles

La Justicia definió a la localidad bonaerense de Dennehy como un "mitológico bosque griego" en el que abundaban los encuentros amorosos clandestinos. El imputado se cansó de que le digan “cornudo” y ultimó al que hacía posible ese denigrante apodo. La historia.
Martes 11 de diciembre de 2007
Un hombre acusado de matar a un vecino que había tenido una relación sentimental con su esposa, en la pequeña localidad bonaerense de Dennehy, fue absuelto por la Justicia, que definió al pueblo como un "mitológico bosque griego" en el que abundaban los "encuentros amorosos", en general clandestinos.

El Tribunal Oral Criminal número 3 de Mercedes absolvió al imputado, de 32 años, acusado del delito de "homicidio calificado por alevosía", ante la falta de pruebas para inculparlo por el asesinato de su vecino.

En su fallo, los jueces señalaron que lo único que se pudo probar durante el juicio es que "para muchos de sus habitantes, (el pueblo) era como un mitológico bosque griego donde se concretaban clandestina u ostensiblemente los encuentros amorosos".

"Sí se pudo saber que la planta urbana de Dennehy era un campo propicio para las 'francachelas' sexuales, pero quién mató a la víctima no", advirtieron los jueces Alejandro Caride, Eduardo Costía y Ricardo Marfia.

El hecho que conmocionó al pueblo de Dennehy -perteneciente al partido de 9 de Julio-, ocurrió el 9 de marzo de 2005 por la noche, cuando la víctima caminaba por una de las calles de tierra y fue sorprendido por una persona que le pegó un tiro en la frente, provocándole la muerte.

Según las pericias, el hombre fue ejecutado con un balazo de calibre 22, y previamente fue obligado a arrodillarse y a poner sus manos en los bolsillos.

Desde un comienzo, la fiscalía de Mercedes atribuyó el crimen a un drama pasional, y un enfermero del lugar fue en principio el principal sospechoso por haber tenido varias relaciones extramatrimoniales, incluso con una prostituta del lugar, quien también era frecuentada por la víctima.

Sumado a los celos que podía generar la relación con la prostituta por parte de la víctima, la Justicia también tuvo en cuenta que el enfermero siempre llevaba encima un arma calibre 22, igual a la utilizada por el asesino.

Luego de que casi todo el pueblo fuese llamado a prestar declaración testimonial, uno de los vecinos de la víctima fue convocado como uno más, pero en su exposición se lo notó bastante nervioso.

La investigación dio un giro inesperado cuando este hombre -frente a tres policías- habría confesado ser el autor del crimen debido a que la víctima había mantenido una relación sentimental con su esposa.

Según los tres policías, el hombre confesó: "Me defraudó, me defraudó... El se cogía a mi mujer y yo era un cornudo para todos".

Además, afirmaron que -tras confesar el asesinato- el nuevo sospechoso dijo haberse sacado "un peso de encima".

Esta confesión fue tomada en cuenta por el fiscal del caso, quien citó a declarar al sospechoso, y luego de que éste se negara a hablar nuevamente, lo imputó por "homicidio calificado por alevosía".

Además, se supo que la víctima había tenido una relación amorosa con la esposa del imputado y por esa razón lo habría matado.

Sin embargo, el sujeto desmintió que él fuese el autor del asesinato, y así también lo relató su abogado, Hugo López Carribero, durante el juicio oral que concluyó hoy con su absolución.

En el juicio, el fiscal Luis Pisoni pidió que el sospechoso sea condenado a prisión perpetua por considerarlo autor del asesinato, pese a reconocer que "no abundan las pruebas".

Por esa razón, los jueces del TOC 3 decidieron absolver al sospechoso de los cargos que se le atribuían.