OFICIALISTAS DESALOJARON LA MARCHA

Cacerolazos e incidentes

Vecinos de las principales ciudades rechazaron las críticas de la Presidenta hacia el paro. Miles de personas se congregaron en la Plaza de Mayo donde sobre el final de la protesta grupos afines a gobierno encabezados por el ex secretario de Federación Tierra y Vivienda, Luis D' Elía irrumpieron y protagonizaron incidentes con la multitud allí apostada. (Vote en la encuesta del día)
Martes 25 de marzo de 2008

El apoyo al agro también se sintió en los barrios porteños de Belgrano, Palermo, Caballito y Villa Crespo. Frente a la Quinta de Olivos hubo escaramuzas con un millar de manifestantes que fueron a hacer sentir su descontento con las políticas de retenciones aplicadas al campo.

Grupos afines a gobierno encabezados por el ex secretario de Federación Tierra y Vivienda, Luis D' Elía protagonizaron incidentes con el grupo de manifestantes que llegaron a Plaza de Mayo para apoyar el reclamo agropecuario.

Si bien D'Elía agredió a golpes a unos de los manifestantes, afortunadamente las cosas no tuvieron un cariz más dramático debido a que quienes avalan el reclamo del campo fueron enterándose del posible arribo de las columnas oficialistas y decidieron desconcentrarse.

En un tumultuoso diálogo con la prensa D'Elía acusó a grupos de clase alta de"haber tomado la Plaza" y remarcó barrios porteños como Palermo, Belgrano y Barrio Norte a los que vinculó con el poderío económico y cuestionó por haber apoyado a la última dictadura militar.

Los choques entre ambas parcialidades arreciaron minutos antes de la medianoche. entre la multitud que se apostó para apoyar al Gobierno pudo divisarse además de Luis D' Elía al dirigente kirchnerista Luis Pérsico.

Mientras tronaban las cacerolas y con la arenga "No tenemos miedo" los manifestantes a favor del campo increparon a los oficialistas que entre gritos y cachetazos procuraban dispersarlos.

Al "Argentina, Argentina" propalado por quienes apoyan al agro, se oponía el "Patria Sí, Colonia No", de los oficialistas que en contramarcha fueron a dispersar y a avalar a las medidas oficiales de retenciones al campo.

Además, la irrupción de los sectores piqueteros obligó a los manifestantes que respaldaban la huelga rural a retirarse de forma masiva, motivo por el cual se produjeron violentas corridas y algunos disturbios.

Durante los cruces, hubo intercambio de insultos, cánticos y hasta un hombre sufrió fuertes golpes y heridas en su cara tras ser atacado "a patadas" por los piqueteros, denunciaron a la prensa.

En pocos minutos, el grueso de los vecinos a favor del campo desapareció literalmente y las inmediaciones de la Casa de Gobierno quedaron copadas por los piqueteros, donde también estuvo D´Elía.

La Policía, si bien custodiaba la plaza, nunca intervino en la protesta ni en los enfrentamientos con los grupos antagónicos.

De la misma forma respondió la Guardia de Infantería, que se acercó a la Plaza y generó momentos de tensión entre todos los representes, aunque finalmente no se produjeron desmanes mayores.

Al lugar arribaron alrededor de 400 personas, que respondían al piquetero D ´Elía y al movimiento Evita, que lidera Daniel Pérsico.

"Señores del agro, cuanto más piensan ganar: el pueblo", cantaban los manifestantes oficialistas, al tiempo que desde la otra vereda contestaban "nos quieren parar con la patota paga de Moyano".


CACEROLAZO A FAVOR DEL CAMPO A NIVEL NACIONAL


Vecinos de Capital Federal, el Conurbano bonaeresen y el interior del país, como San Miguel de Tucumán, salieron esta noche a realizar un cacerolazo con bocinazos incluidos, para repudiar el discurso de la presidenta Cristina Kirchner contra el paro del campo.

Los cacerolazos se iniciaron tímidamente en el rico barrio de Recoleta, con vecinos golpeando cacerolas en los balcones y siendo acompañados por bocinazos de los autos que transitaban por la avenida Callao, pero rápidamente se comenzaron a trasladar a otros barrios, como Palermo, Belgrano, Caballito, Flores y Villa Crespo, entre otros.

Después de las 21 horas, miles de personas marcharon por la 9 de julio y se dirigeron hacia la Plaza de mayo con sus cacerolas en mano para mostar su apoyo a la gente del campo, que realiza una huelga contra las nuevas retenciones impuestas por el Estado al sector.

También se produjeron cacerolazos espontáneos en distintas ciudades del interior del país, como en San Miguel de Tucumán, y también en los distintos piquetes en las rutas de Rosario, Santa Teresa, Rojas, Paraná y otros lugares del país.

En Tandil, por ejemplo, unas cinco mil personas hicieron un ruidoso cacerolazo frente al Palacio Municipal, convocado como protesta contra el Gobierno nacional y su decisión de aumentar las retenciones al agro. La convocatoria se realizó a las 20:00 frente a la sede de Belgrano y Fuerte Independencia, y tomaron parte productores de la zona, y familias enteras.