Mientras varios colegios secundarios de la Capital Federal permanecen tomados por sus alumnos en repudio al recorte de becas, el Gobierno porteño ordenó suspender las clases en esos establecimientos educativos hasta que culminen las protestas de los estudiantes.

Mediante una circular enviada a los directores de escuelas, el Ministerio de Educación porteño obligó a suspender las clases en los colegios en los que los estudiantes realicen una toma del establecimiento.

Además, ordenó consignar los nombres de los alumnos que participen de esa manifestaciones, se informó oficialmente.

La circular, enviada esta tarde a los colegios que están siendo tomado por alumnos en reclamo de las becas estudiantiles, prohíbe a los docentes quedarse dentro de la escuela fuera del horario de clases y obliga a los directores a que comuniquen a los padres para que retiren a sus hijos menores de la escuela.

Desde este lunes a la tarde alumnos secundarios protagonizan tomas en ocho colegios de la Capital Federal: El Mariano Acosta, el Nicolás Avellaneda, el María Claudia Falcone, el Colegio Normal 1, el Normal 5, el Fernando Fader, el Ceramicas 1 y el Mariano Moreno.

La pérdida de clases en esos establecimientos involucra a unos diez mil estudiantes.

El reclamo de los alumnos es contra el recorte del 50 por ciento de las becas, por la triplicación del presupuesto para el área de Educación y mejoras edilicias en esos establecimientos.

"Nuestros métodos de nuestra lucha son producto de un gobierno que ignora a los estudiantes organizados y que nunca quiso escuchar la voz de nuestro movimiento. Esperamos que la sociedad se sume a los jovénes que estamos luchando por un reclamo tan justo como el de una educación digna", sostuvo mediante un comunicado la Asociación Docentes (Ademys), en apoyo a la protesta de los estudiantes.

En el marco de este conflicto, el Ministerio de Educación porteño decidió días atrás recuperar los días de clases perdidos por las tomas, obligando a los alumnos a concurrir los sábados.