LA PLATA

Pozo de Arana: hallaron huesos quemados y un paredón de fusilamiento

Martes 9 de diciembre de 2008
Investigadores del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) descubrieron fragmentos óseos en un ex centro clandestino de detención que funcionó en La Plata, y que pertenecerían a detenidos que habrían sido ejecutados en el lugar.

Así lo reveló la Secretaría de Derechos Humanos del gobierno de la provincia de Buenos Aires, luego de un estudio de más de un año que se realizó en instalaciones del ex centro clandestino de detención que funcionó en el destacamento policial de Arana, en las afueras de La Plata.

El dato central es que es la primera vez que se encuentran fragmentos en un lugar donde funcionaba un centro de detención, ya que en ocasiones anteriores habían sido localizados NN en cementerios o en otras zonas.

En las excavaciones realizadas en torno de un muro que divide el patio interior del exterior, se encontraron 10 mil fragmentos óseos, la mayor parte de ellos calcinados, como si se tratara de una fosa común.

De acuerdo con lo que se informó, los cuerpos habrían sido quemados con neumáticos.

El EAAF señaló que las posibilidades de identificación son bajas debido a la calcinación y al desgaste por el tiempo transcurrido. Además se encontraron restos de cartuchos de bala.

Durante una conferencia de prensa que se desarrolló en la Gobernación, se destacó que el hallazgo coincide con la mayor parte de los testimonios orales relevados entre ex detenidos.

En Arana estuvo un tiempo detenido Jorge Julio López, uno de los testigos clave en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz y de quien sigue sin conocerse su paradero desde el 18 de septiembre de 2006.

De acuerdo a lo informado por la secretaría de Derechos Humanos, en el muro que separa el patio interior del exterior del destacamento, se relevaron alrededor de 200 impactos de proyectiles.

En ese marco, la titular del organismo, Sara Derotier de Cobacho, señaló que "todos tenemos que conocer qué represores operaban en ese centro clandestino".

"El Pozo de Arana –dijo- era un lugar donde llevaban a los detenidos ilegales para su tortura y exterminio", sostuvo la funcionaria, quien añadió que "aparecieron varias fosas, seis en un patio interior, construidas en diferentes niveles cada una separada por paredes de ladrillos y también un paredón de fusilamiento que tenía mas de 200 impactos cuyas balas fueron extraídas para su posterior investigación".

Cobacho indicó además que 38 de esas muestras fueron enviadas a especialistas norteamericanos que trabajaron en la identificación de restos calcinados tras los atentados en la
Torres Gemelas.

"Creemos que puede haber identificación pero se demorará un tiempo, por lo que queremos que nadie aliente esperanzas de que, por los resultados se pueda ser identificado algún familiar desaparecido", adelantó.

Además, la secretaria de Derechos Humanos adelantó que pretende que el lugar "se convierta en un Museo de la Memoria porque allí están las cenizas de los militantes populares".

El destacamento policial de Arana está ubicado en la calle 640 a la altura de 131, en La Plata, y fue uno de los centros de detención, tortura y exterminio que integró el denominado circuito Camps.

Además, operó bajo la conducción del ex director general de Investigaciones, Miguel Etchecolatz, actualmente condenado a reclusión perpetua.