Gendarme apropiador dice que adoptó a "un huérfano"

Viernes 27 de febrero de 2009
Un ex alto oficial de la Gendarmería que está siendo juzgado por el robo de un hijo de
desaparecidos, aseguró haber adoptado "un huérfano" pese a que hasta ahora había declarado que era su hijo biológico.

"No hay antecedentes, aún en la Rusia de Stalin, de una persona que haya sido juzgado treinta años después por haber adoptado un huérfano", dijo el comandante mayor retirado Enrique Víctor Rei ante el porteño Tribunal Oral Federal 4 en la segunda
audiencia del juicio.

La flagrante contradicción entre lo que declaró en tres oportunidades durante la instrucción y lo que dijo ante el TOF4 fue destacado por el abogado Luciano Hazan, de las querellantes Abuelas de Plaza Mayo, quien a su turno le preguntó cómo sabía que era un huérfano.

La respuesta colocó al gendarme, que ahora tiene 68 años y está preso desde hace cinco en el Penal de Marcos Paz para acusados por delito de lesa humanidad, en un nuevo equívoco: "me remito al expediente, si tiene padres muertos es un huérfano".

Rei afronta cargos por retención y ocultamiento de identidad del hijo de Liliana Clelia Fontana Deharbe y Pedro Fabián Sandoval, secuestrados y desaparecidos en julio de 1977, así como por falsificación de instrumento público, delitos pasibles de una
pena de hasta 25 años prisión.

El ex gendarme anotó como propio al bebé, presumiblemente nacido en la ESMA, bajo le nombre de Alejandro, que ahora tienen 30 años y recibió la noticia sobre su verdadera identidad en el 2006, tras el cotejo de su ADN con las muestras del Banco Nacional
de Datos Genéticos.

En la causa estuvo imputada también la esposa de Rei, Alicia Arteach, hoy declarada insana, que según el acta de nacimiento falsa firmada por el fallecido cardiólogo militar Julio César Cáceres Monnié, fue la madre biológica.

En su extensa declaración, Rei dijo declarar "para que mis hijos conozcan la verdad" pero se negó expresamente a hablar sobre el delito que se le imputa y en cambio evocó sus especialización en "inteligencia militar".

Negó haber estado en "lugares de reunión de detenidos o campos de concentración", pero en su cadena de contradicciones flagrantes reconoció haber estado en 1978 en la prisión militar de Campo de Mayo junto a directivos de bancos caídos, "como Trozzo, Chaban. Saravia".

"A mi me mandaron a Estados Unidos a estudiar inteligencia militar y no contrainsurgencia", dijo en otro momento, aunque ante preguntas de jueces y partes, debió admitir su presencia en el Operativo Independencia en 1975, y una segunda vez en Tucumán en 1978.

También amenazó implícitamente al tribunal al sostener que en el último lustro "la justicia ha sido seriamente afectada" pero que "el péndulo fue a la izquierda y ahora ya empezó a cambiar de sentido".

Antes de iniciar la indagatoria, el juzgado rechazó los pedidos de nulidad del juicio formulado por el defensor de Rei, el abogado Alejandro María Macedo Runi quien sostuvo que originalmente la imputación se refería a un hijo del matrimonio
desaparecido Tasca-Casado.

Macedo es un especialista en defensa de acusados de apropiación que el año pasado ya defendió al capitán Enrique Berthier, condenado a ocho años de prisión por la sustracción de Eugenia Sampayo Barragán.