Alfonso Prat-Gay

Martes 23 de junio de 2009
ALFONSO PRAT GAY

CANDIDATO A DIPUTADO NACIONAL DEL ACUERDO CÍVICO Y SOCIAL POR LA CIUDAD DE BUENOS AIRES


Lugar y fecha de nacimiento: Ciudad de Buenos Aires, 24 de noviembre de 1965

Estado civil: casado

DETALLES

A los 35 años, su perfil ya aparecía destacado en la edición europea de The Wall Street Journal.

Reniega del mote de "ortodoxo" y es admirador del británico Keynes.

Fue distinguido como “El mejor Presidente de Banco Central del mundo en el 2004” por la revista económica Euromoney.

TRAYECTORIA POLÍTICA

Fue presidente del Banco Central de la República Argentina entre diciembre de 2002 y septiembre de 2004, durante las presidencias de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.

A fines del 2004 no aceptó otro período al frente del Banco Central debido a “diferencias con la estrategia del entonces presidente Nestor Kirchner y su ministro de economía Roberto Lavagna en políticas inflacionarias, la independencia del Banco Central, y la estrategia de renegociación de la deuda”, según se explica en su Web oficial.

Desde marzo de 2008 lidera los equipos técnicos de la Coalición Cívica.

TRAYECTORIA PROFESIONAL

Estudió la carrera de Economía en la Universidad Católica Argentina, de dónde se gradúo con medalla de oro en el año 1988.

En 1992 viajó a Estados Unidos para realizar una Maestría en Economía en la Universidad de Pennsylvania, la cual obtuvo en el año 1994. Allí también obtuvo la candidatura a Doctor en Economía.

Trabajó en J.P. Morgan en Nueva York, Londres y Buenos Aires llegando a ser con 33 años director de estrategia de tipos de cambio de esa banca en Londres.

Creó y presidió la Fundación ANDARES, dedicada al apoyo de las microfinanzas, esto es, la llegada de los servicios financieros a los excluidos de la sociedad.

Es co-fundador y socio de Tilton Capital, una empresa de asesoramiento en el manejo de activos con quien fuera su Vice-Presidente en el Banco Central, Pedro Lacoste.

Dicta cursos de posgrado en la Universidad Torcuato Di Tella y es miembro del Consejo Académico de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina.

PUNTOS PRINCIPALES DE SU PROPUESTA
(SEGÚN SU SITIO OFICIAL http://www.alfonsopratgay.com/)

Principales propuestas estratégicas de la CC

Ética, República y Distribución del ingreso son nuestros principios que nacen justamente de la convicción de que perderlos marcó nuestras frustraciones como Nación. La ética porque pocas dudas caben que la corrupción inunda muchos aspectos de nuestra vida cotidiana. El cambio ético es posible y en un país tan descreído como el nuestro es esencial que el ejemplo cunda desde el propio gobierno, desde sus más altas autoridades. Y a esos cargos aspiramos. La República, como garantía de poderes estatales responsables ante los ciudadanos, y de una democracia sustantiva, basada en la representación y la participación, y no en la delegación. Una distribución del ingreso más equitativa donde todos puedan tener derechos, para reflotar el sueño de nuestros abuelos de una Nación que permita el progreso y la realización de todo aquel que tenga la voluntad de hacerlo.

Nuestras medidas de gobierno apuntarán simultáneamente a buscar el crecimiento sostenible, la integración nacional, y la justicia social:

1. Crecimiento sostenible

El potencial de crecimiento de la economía está dado por una utilización inteligente de los recursos productivos. A través de señales al sector privado, el Estado debe asegurarse que no haya obstáculos o cuellos de botella para que la oferta se puede expandir al máximo posible. La inversión en capital humano y capital físico irá determinando el potencial de expansión económica. La interacción público-privada es esencial en este proceso que debe mostrar planificación de largo plazo. Temas como la onda larga de tecnología, mano de obra calificada, inmigración, modelo de acumulación, corresponden a esta esfera.

La manera de asegurarse que esa capacidad de generar bienes y servicios esté utilizada al máximo es a través del manejo de la demanda agregada de la economía. El consumo privado y público, la inversión privada y pública, y las exportaciones pueden ser influidos a través de la política monetaria, fiscal y cambiaria.

Llamamos crecimiento sostenible a la política macroeconómica que mantiene a la demanda agregada lo más cerca posible del máximo de la oferta. Para esto, la política monetaria debe privilegiar una inflación baja y predecible, que asegure que la actividad económica esté dando su máximo potencial. Para expandir este máximo potencial, es imperiosa la vuelta del crédito genuino de largo plazo, lo cual requiere una inflación baja y predecible. La política fiscal debe moderar los ciclos económicos, e introducir un sesgo más progresivo en la distribución del ingreso. La política cambiara debe priorizar un tipo de cambio flexible que sirva para aliviar los shocks externos.

2. Integración nacional

El crecimiento sostenible asegura condiciones de progreso. Para asegurarse que este progreso se extienda a todo nuestra Nación, hay que asegurarse que la infraestructura integre a las distintas regiones, que las actividades productivas respondan a un perfil que genere oportunidades para todos, y que los recursos fiscales estén bien distribuidos en todo el país. Una coparticipación en serio es una necesidad imperiosa de los tiempos que vienen.

El tema ferroviario, las rutas y autovías, el manejo aeropuertario, son esenciales para un país tan extenso con el nuestro. Las inmensas posibilidades en el Interior del país deberían potenciarse a través del impulso a las actividades productivas en las que puedan ser competitivos, dadas las mínimas condiciones de costos y transporte adecuados. Hay gran oportunidad de crecimiento genuino para muchas regiones del país, que debe ser aprovechada para facilitar su expansión y no ser presa de un Estado que la agobie con impuestos. La mirada por regiones es esencial para este enfoque de dinamizar la estructura productiva.

3. Distribución del ingreso y la lucha contra la exclusión

No creemos en la teoría del derrame. En un país con tanto retroceso en las últimas décadas y tantos excluidos, se precisan políticas para asegurarse que no queden excluidos y que mejore la distribución del ingreso.

Las políticas sociales deben cambiar su perfil asistencialista, buscando en cambio un enfoque integral que busque incorporar a los excluidos a la cultura del trabajo por sobre la dádiva. El Ingreso Universal para la Niñez, asegurará que los menores e nuestro país puedan afrontar dignamente un período tan determinante de la vida de cada persona. La reforma impositiva que hará que paguen los que más tienen. Nuestra promoción a las actividades productivas y a las PYMES en particular, junto con un esquema más federal, potenciarán también la expansión de actividades que generarán empleos genuinos y descomprimirán el hacinamiento del conurbano. Nuestros planes de vivienda que estarán atentos a recrear condiciones de vida digna para todos. Y la recuperación del abandono de la calidad de las escuela públicas, que asegurarán también que transitemos el camino de igualdad de oportunidades en serio. Todo esto apunta al país que queremos en el mediano plazo, un país con igualdad de oportunidades y una justa distribución del ingreso.

El crecimiento sostenible, un país más integrado, y una sociedad más justa constituyen el verdadero desarrollo.