Escándalo en fiesta de "Juanita" Repetto, intervino la policía

Participaron menores, los vecinos denunciaron "excesos", había chicas "vomitando". El abogado de la hija de Nicolás y Reina Reech se comprometió a pagar una multa por el incidente.
Sábado 10 de octubre de 2009

Efectivos policiales debieron intervenir la noche del viernes para evitar que una fiesta organizada por Juana Repetto, hija de Nicolás Repetto y Reina Reech, terminara en escándalo de proporciones en un edificio de Palermo.

El incidente se produjo en un inmueble ubicado en Bonpland al 1400, donde un grupo de copropietarios decidió llamar de urgencia a la Policía al notar que más de un centenar de menores de edad participaban de la celebración, invitados por "Juanita", en un salón habilitado sólo para 35 personas.

Además, los menores comenzaron a incurrir en "excesos", pese a que estaban acompañados por algunos padres, según afirmaron copropietarios en declaraciones a Noticias Argentinas. "Yo vi chicas vomitando en el baño", dijo una testigo.

Los menores, que según los copropietarios tenían menos de 15 años, tuvieron que pagar una entrada para poder ingresar a la fiesta que Repetto -que posee un departamento allí- organizó en el salón de uso común del edificio y en el jardín del inmueble, junto a una piscina y un quincho.

El salón se reservó "como si fuera un cumpleaños normal", dijeron las fuentes, que agregaron que un abogado de "Juanita" se hizo responsable de la situación tras la llegada de la Policía y se comprometió por escrito a pagar una multa interna por el incidente y a encargarse de la limpieza del lugar.

En pleno corazón de Palermo Hollywood, la fiesta comenzó a las 21:00 aproximadamente y a cambio del pago de una entrada a las chicas se les entregaba una pulsera rosada y a los chicos, una amarilla, dijeron las fuentes.

La Policía acudió al llamado de los copropietarios, mientras un disc jockey pasaba música "a todo volumen" para los invitados, pero se abstuvo de ingresar al edificio por tratarse de una propiedad privada.

Sin embargo, los efectivos intervinieron en el incidente para evitar que la celebración se convirtiera en un escándalo de proporciones, al notar que los ánimos se caldeaban entre los copropietarios del inmueble.

Por temor a que los menores "destruyeran" la propiedad, la Policía solicitó a los copropietarios que no apagaran las luces del salón ni del jardín, como ellos pretendían para dar por terminada la movida. Finalmente, se acordó como horario tope para finalizar el evento la 1:00 de la madrugada, tras un acalorado debate entre el abogado de "Juanita" y los vecinos del edificio.