GALA EN CALAFATE

Sábado 02 de Junio del 2012

Soñando por Cantar derritió el glaciar a pura música

Siete nuevos finalistas.

Todas las fotos del show.

Este viernes 1 de junio, Soñando por Cantar –el programa que conduce Mariano Iúdica en El Trece- eligió a siete nuevos finalistas en su despedida de El Calafate, Santa Cruz.

El chileno Max Ronny y los argentinos Gastón Moyano, Bettiana Herman, Walter Castro, Gonzalo Garay, Sebastián Suppa y Walter Inayado se convirtieron en los nuevos aspirantes a la consagración tras ser seleccionados por Valeria Lynch, Patricia Sosa, Joaquín Galán (reemplazó a Alejandro Lerner) y Oscar Mediavilla.

EL “VIRUS” DE LA MÚSICA

Soldador de barcos chubuteño, Gastón Moyano tomó la guitarra y con mucha actitud y carisma vocalizó ”Pronta entrega”, de Virus. Valeria Lynch elogió su swing.

EL NIÑO MARAVILLA

Un niño de 19 años se plantó en el escenario para interpretar un tema muy potente como “Vivir así es morir de amor”, de Camilo Sexto. Gonzalo Garay (Las Heras, Santa Cruz). El estudiante no sólo convenció al jurado, que se llenó de elogios y lo postuló como una gran estrella en bruto, sino que recibió la propuesta de Iúdica de sumarse a la Banda de la Cocina del Show.

CRUZÓ LA CORDILLERA Y GANÓ

El chileno Max Ronny (“Voy a perder la cabeza por tu amor”) impresionó a Joaquín Galán: “fuiste muy contundente”. El nacido en Punta Arenas agradeció la habitual solidaridad argentina para con su pueblo natal.

SOÑANDO POR CANTAR “TRAE SUERTE”

Walter Inayado aportó el rock and roll a la noche patagónica (“El fantasma de Canterville”, León Gieco) con mucho swing y alegró a alguien “del palo”: Oscar Mediavilla. El operador de radio cantante le regaló una estampita a Mariano Iúdica que lo ayudó a concebir un hijo después de varios intentos frustrados: “cuando volví del casting mi señora me sorprendió con la noticia”.

AQUEL GERENTE DE EL CALAFATE…

Gerente de un hotel, Sebastián Suppa cobró notoriedad cuando hace unas semanas participó de una entrevista en el programa de Jorge Lanata. Con un costado más sensible que entonces, interpretó “Todo mi amor”, de JAF, y fue ovacionado. “Te conozco de la tele”, bromeó Iúdica. Sebastián derritió el hielo del Glaciar con su versión de “Vincero” al retirarse.

LA PRIMERA VEZ DE UN ANGEL PATAGÓNICO.

Para la veinteañera Bettiana Herman (“Solo por ti”, Soraya), pasar el casting significó maquillarse por primera vez. La pequeña estudiante de profesorado conquistó a Joaquín: “Hay personas que tienen en la voz una lágrima. Escuchamos algo diferente, algo sutil, amor”. Patricia Sosa agregó: “Esa canción llora. Nosotros también”.

SE METIÓ POR LA VENTANA

De Pico Truncado, como la ganadora del jueves Débora Vargas, otro gran exponente de la canción rompió los esquemas: Walter Castro fue el último en presentarse (“Canción de las simples cosas”, Armando Tejada Gómez - César Isella) y se clasificó a la próxima ronda.

NOCHE DE ARTISTAS. NOCHE DE ESTRELLAS

Un maestro mayor de obras de 32 años no ocultó su felicidad por estrenar la segunda noche en Santa Cruz. “Siento que Dios está acá”, dijo Martín Báez (“Mil horas”, Los abuelos de la nada), que le agradeció a su familia por sortear las peligrosas rutas del Sur para verlo. Luego un cantante de eventos empresariales llamado Juan Daniel mostró algo de su talento (“Volver”, Ricardo Montaner) con su amigo de la infancia, el pianista Poli. A Joaquín Galán le encantó.

Natalia Cabrera (“Que me van a hablar de amor”, Cristian Castro) cumplió su sueño de conocer a su ídola Patricia Sosa y el de cantar delante de más de 5 mil personas. Ricardo Ayenao y Sebastián Ruiz (“Un pacto”, Bersuit) le cantaron al jurado y a los habitantes de Puerto Deseado que siguieron la transmisión en vivo desde el cine local. Un músico militar santiagueño, especialista en flicorno (instrumento de viento) en una banda del ejército, encarnó a Jorge Rojas.

Fabián Ponce maquilló su rostro adusto con romanticismo y fue aprobado más no emocionó (“Cuando se enferma el amor”). La maestra especial Cristina Scarpetta, de 30 años, entonó en inglés “Don´t speak”, de No doubt. Arrancó tímida, se “prendió fuego” y con la última estrofa volvió a stand by. En el bis, explotó su voz impresionante.

El salteño Walter Calisaya fue acompañado en guitarra por Marcelo Becerra para hacer folclore (“La tempranera”, de Juan Garré y Carlos Vinvert). La empleada administrativa Adriela Navarrete (“Te necesito”, Amaral) rescató la comunión de los participantes detrás de escena y brilló. Joaquín Galán le pidió que “se meta más en la canción” ya que su estilo no responde al pop español. “Yo había venido por mi devolución porque tengo una banda que toca en eventos”, agradeció Adriela.

Desde Puerto Deseado viajó Arnaldo Aguilar, un entusiasta desocupado de 36 años, que entonó “Por debajo de la mesa”, de Luis Miguel. El jurado lo impulsó a dedicarse a cantar, admitiendo que tiene recursos para hacerlo. “Lo mejor de la noche”, dijo Valeria. La fonoaudióloga de Río Gallegos Andrea Paredes (“Amiga mía”, Valeria Lynch) alentada por toda su familia que viajó cientos de kilómetros para hacerlo. De yapa, cantó con la intérprete de la canción a dúo. “Piedra y camino” (Atahualpa Yupanqui), un poco la pintura del paisaje patagónico, fue el repertorio del zapatero Raúl Tejeda, representante de Los Antiguos. Claudia Vargas miró a los ojos de su marido enamorado y sin dudar le regaló una canción (“Como yo nadie te ha amado”, Jon Bon Jovi) a pesar de sus nervios. Hacía 10 años que la nacida en Río Gallegos no se dedicaba a la música y el programa le devolvió su vocación. (Crédito fotos: César Martínez, DPM El Calafate)

        


Contacto | Proteccion de datos personales | rss

Copyright 2014 - Todos los derechos reservados.