La convocatoria se realizó a través de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) y de la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (Fecep).

El acto, con el lema "Por un matrimonio con papá y mamá", se realizó de espaldas al monumento de los Dos Congresos, lo que obligó a cortar el tránsito sobre la avenida Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen.

Las organizaciones evangélicas presentaron un documento para reclamar una consulta popular vinculante para que la población argentina se pronuncie sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El proyecto de Ley que modifica el Código Civil comenzará a ser debatido este martes en el Senado, en el seno de la Comisión de Legislación General.

El titular de Aciera, Rubén Proietti; y su par de Fecep, Rubén Salomone; leyeron un documento que hoy le presentaron a todos los senadores que deberán debatir la cuestión dentro de poco más de un mes.

"Modificar el Código Civil para permitir la extraña figura del matrimonio homosexual es un hecho de inconstitucionalidad", dijeron los representantes evangélicos.

Además de reclamar "el llamado a un plebiscito vinculante" basado en que "más del 90 por ciento de los argentinos pertenecen al ámbito heterosexual", el documento remarca que "legislar a favor del matrimonio homosexual implica enfrentar las consecuencias de Dios empleadas en su palabra".

"La multitud de iglesias declaramos que nuestra oposición al régimen de matrimonio homosexual no implica confrontar con las personas homosexuales, sino la defensa del código humano que está contemplado en el código civil", expresa.

El material también implica que "toda forma de discriminación es repudiable, pero eso no indica que cada reclamo de igualdad posea legitimidad de origen".

"El matrimonio civil entre personas del mismo sexo deja de ser matrimonio", indica el documento dejado a los senadores.