Anna Ardin, una joven sueca que denunciò por abuso sexual al creador de Wikileaks, Julian Assange, estuvo trabajando como pasante en la argentina, en 2005

Fuentes de la Embajada de Suecia confirmaron a PERFIL que la mujer trabajó allí como pasante en mayo de 2005. “No podemos dar información sobre ella, en ese momento el personal de la embajada era otro”, aclaró un funcionario. Sin embargo, se pudo saber, a través de una persona que colabora con la embajada sueca, que Anna es dueña de cierto perfil combativo y feminista, algo exagerado.

Anna Ardin trabajó hasta hace unos años como responsable de igualdad en el Centro de Estudiantes de la Universidad de Uppsala (Suecia).

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Actualmente, entre otras actividades, pertenece al Movimiento por la Hermandad, una asociación de cristianos socialdemócratas que para algunos, es un grupo sueco calificado de “sectario”. Además es miembro del movimiento de centroizquierda Brotherhood.

Assange fue detenido el martes pasado, tras haber vivido un par de aventuras amorosas en Suecia junto a Anna y su amiga Sofía Wilen, quienes lo acusaron de “coerción ilegal y acoso sexual”.

Julian Assange llegó al país escandinavo el 11 de agosto pasado y fue recibido por Anna Ardin, para ese entonces, voluntaria de WikiLeaks, quien lo había invitado a un seminario. A pesar de no conocerse demasiado, la joven le habría ofrecido quedarse en su departamento durante su estadía en Suecia.

Allí, según consignó el diario español La Vanguardia, fue donde se consumaron los actos que están siendo investigados por la Justicia. Ardin y Assange mantuvieron una relación sexual mutuamente consentida.

“El preservativo, sin embargo, se rompió y Ardin pidió que se lo dejara puesto, pero Assange, según la acusación, se negó. Aun con todo, la mujer siguió tratando a su huésped con cordialidad e incluso organizó una fiesta en su honor al día siguiente”, señaló también La Vanguardia. Pero Assange conoció a otra chica: se trata de Sophia Wilen, a quien el sueco habría conocido en el seminario.

Ambos terminaron juntos en la casa de esta joven de 25 años, en Enkoping, localidad cercana a Estocolmo. “Mantuvieron una primera relación con condón.

Sin embargo, a la mañana siguiente, él se negó a utilizarlo, por lo que la joven se asustó ante la posibilidad de haber contraído una enfermedad de transmisión sexual o haber quedado embarazada”, consigna la información publicada en varios medios.