Independiente Rivadavia volvió a la victoria como local tras cuatro partidos, al golear 3 a 0 a Patronato de Paraná, lo que le trajo un poco de oxígeno para escaparle al descenso directo en el marco de la 36ª fecha del torneo de la Primera B Nacional de fútbol.

Sin embargo, lo más destacado del partido fue un golazo no convalidado por el árbitro. Cuando el local ganaba 1 a 0, Gonzalo Bazán sacó un fuerte remate de más de treinta metros que impacto en el travesaño y luego en la espalda del arquero Sebastián Bértoli . No obstante, la pelota salió del arco luego de impactar en el parante interior del arco. El asistente Mariano Balinco no vio la jugada.

"No cobramos el gol porque no lo vimos, no estamos autorizados a hablar", dijo Álvarez luego del partido, ante los fuertes cuestionamientos. "El fútbol está contaminado, todos vieron cómo entró la pelota, el árbitro y el juez de línea nos dijeron que se equivocaron, que no lo vieron. Hay una mano negra, a Grondona no le importa nada, está jugado, tiene muchos años y esto que pasó lo vamos a mostrar en la AFA", dijo el manager del club mendocino.