El hombre que se hizo famoso por compartir en forma simultánea el amor de jóvenes gemelas en un alejado municipio de Misiones murió víctima de un "extraño trastorno nervioso", según trascendió a través de un informe médico.

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Juan Carlos López, de 37 años, estuvo internado en una clínica psiquiátrica de la zona de San Vicente, localidad donde había comenzado un romance con las hermanas Marisa y Liliana Kuegler, de 28 años, desde 2008.

El caso de López y las hermanas fue divulgado en ese momento por el diario local El Territorio y rápidamente encontró eco en medios de comunicación nacionales, hasta la visita al living de la conductora Susana Giménez.

Los integrantes del trío se conocieron una noche en que el hombre conducía el auto de alquiler de su propiedad y fue abordado por las hermanas Kuegler para un viaja de rutina, según comentaron los propios protagonistas.

Fue el comienzo de una relación que los unió a escondidas al principio, hasta que López les contó su sufrimiento por tener que elegir a una de las gemelas como pareja y luego dijo: "Me tienen que perdonar, pero estoy enamorado de las dos".

A partir de esa confesión y sin que las hermanas pusieran reparos, acordaron transparentar el vínculo entre el hombre y las dos mujeres, como si fuera una situación totalmente normal, cuyos detalles trascendieron también por parte de los protagonistas.

"Mi familia lo toma como algo normal. Yo dependo de ella (de Marisa) para todo y ella también de mí. La persona que está con nosotras lo entiende así, es estar con una sola persona", explicó Liliana en su momento al diario local.

"Si ella lo besa, me siento tan feliz como si estuviera conmigo, no siento celos. Estoy contenta por ver a mi hermana feliz, como si yo misma le estuviera dando un beso. Es increíble pero es así", había dicho Marisa en respuesta a la posibilidad de que se despertaran los celos.

Amanda Wichmann, por entonces de 53 años, en medio de la repercusión periodística que provocó la experiencia pública de sus hijas con López, consideró que "no es normal que sean tan unidas, hay que llevarlas al médico. Pero desde chicas son así".

El revuelo inicial que incluyó notas en diarios, revistas, diarios y televisión, y que llevó a los tres a instalarse en Buenos Aires, se fue diluyendo y no tuvieron otra alternativa que volver a San Vicente, distante a unos 225 kilómetros de Posadas.

La relación continuó, ya alejada de los flashes y las luces, aunque López empezó a sufrir trastornos nerviosos que lo obligaron a internarse en reiteradas ocasiones en una clínica psiquiátrica, mientras sus dos novias procuraban sobrevivir como modelos.

Hace poco tiempo, el vínculo ya era prácticamente inexistente y mientras Marisa y Liliana se ganaban la vida como promotoras de productos y de espectáculos en la zona, la salud de quien fuera la pareja de ambas comenzó a deteriorarse aceleradamente, hasta que hoy murió, víctima de un "extraño trastorno nervioso", dijeron los médicos y sus amigos.